La joven de 17 años fue acusada como coautora del homicidio de Cecilia Emilce Lezcano luego de que la investigación analizara conversaciones que, según la acusación, permitieron comprobar que el ataque había sido planificado.
Cecilia Emilce Lezcano, de 16 años, fue asesinada el pasado 16 de julio en la localidad correntina de Alvear. Por el crimen fue detenido J., un compañero de colegio de la víctima, quien se encuentra señalado como el principal acusado.
La investigación determinó que el sospechoso habría intentado encubrir el hecho mediante una supuesta escena de suicidio. Sin embargo, el avance de la causa permitió reconstruir una trama que, según los investigadores, incluyó una planificación previa del ataque.
Este viernes se conoció una nueva decisión judicial: la Justicia de Corrientes imputó como coautora del homicidio a la novia de J., una adolescente de 17 años.
La joven recibió el beneficio de la prisión domiciliaria, pese a que la querella había solicitado que fuera detenida en un instituto para menores.
Fuentes judiciales confirmaron además que la jueza de Garantías de Santo Tomé, Sara Durand, ordenó el secuestro de los teléfonos celulares de los padres de la adolescente imputada. La medida fue dispuesta ante la sospecha de que podrían haberse producido maniobras destinadas a entorpecer la investigación.
A partir de la resolución judicial, el cuidado y la supervisión de la menor quedarán bajo responsabilidad de su madre, quien deberá garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas.
La adolescente también deberá iniciar un tratamiento psicoterapéutico y contar con acompañamiento durante su proceso de reinserción escolar.
La pareja quedó imputada por homicidio agravado
De esta manera, los dos adolescentes quedaron imputados por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas.
La acusación contra la joven se fundamentó, de acuerdo con lo que pudo corroborarse durante la investigación, en el análisis de las conversaciones que ambos mantuvieron a través de WhatsApp antes y después del crimen.
Los intercambios fueron extraídos del teléfono del principal acusado y permitieron al fiscal de Santo Tomé, Facundo Cabral, establecer la existencia de una presunta planificación previa.
El primer registro analizado corresponde al 14 de julio por la tarde, casi dos días antes de que ocurriera el asesinato de Cecilia.
Según surge de esas conversaciones, la novia le preguntó al acusado si continuaba en marcha el plan que habían acordado. El joven respondió que todo estaba preparado.
Durante el intercambio, la adolescente expresó dudas sobre la concreción del asesinato. Sin embargo, el acusado insistió en que cumpliría con lo pactado y le aseguró: “Yo mato, pero jamás te dañaré ni siquiera un pelo a ti”.
En esas conversaciones, el joven también afirmó haber cometido asesinatos anteriormente y llegó a mencionar la existencia de trece víctimas.
La planificación previa que surgió de los chats
En los primeros intercambios, J. habría planeado atacar a Cecilia utilizando únicamente un cuchillo. Más adelante, según la investigación, evaluó llevar también un arma de fuego como medida de precaución.
Además, había contemplado llevar ropa para cambiarse después del ataque.
Las conversaciones también incluyeron distintas posibilidades sobre cómo ocultar el cuerpo de la víctima. Entre las opciones mencionadas figuraban enterrarlo y cubrirlo con maleza o incluso utilizar el cuerpo de un animal muerto para evitar despertar sospechas.
A través de los chats también surgió que los acusados habrían evaluado involucrar a una tercera persona, cuya identidad todavía no fue determinada, con el objetivo de retrasar el hallazgo del cuerpo de Cecilia.
En un primer momento, las sospechas se concentraron sobre el hermano de J. Sin embargo, posteriormente comenzó a analizarse la posibilidad de que un familiar de la madre de la adolescente imputada pudiera estar relacionado con el caso.
Por el momento, la investigación todavía no logró establecer cuál habría sido el móvil del crimen.
El ataque en la vieja estación de tren
La madrugada del 16 de julio, J. atacó a Cecilia en la vieja estación de tren de Alvear.
De acuerdo con lo establecido durante la investigación, el hecho ocurrió entre las 3:16 y las 4:28.
Los investigadores sostienen que el acusado habría llevado a la víctima hasta el lugar mediante un engaño y que, después del ataque, intentó encubrir lo sucedido para hacerlo pasar por un suicidio.
Luego del hecho, el joven se comunicó con su pareja y le informó que Cecilia todavía estaba con vida. En ese contexto, le pidió ayuda para avanzar con la segunda parte del plan.
“Se me fue todo de las manos. No sé cómo pero ella está viva. Por favor, necesito su ayuda, mi amor”, escribió en uno de los mensajes analizados por los investigadores.
Según la reconstrucción de la causa, el plan también habría incluido la posibilidad de descuartizar el cuerpo para reforzar la coartada, aunque el acusado no logró llevar adelante esa parte debido al desarrollo de los hechos.
El joven le habría relatado a su pareja que el corte realizado en el cuello de la víctima no había provocado una muerte inmediata y que luego intentó hacer pasar las lesiones como heridas autoinfligidas.
La investigación continúa
Los chats incorporados a la causa también permitieron reconstruir que J. manifestó una fuerte preocupación por cumplir con lo que había acordado con su pareja y por la posibilidad de que el cuerpo de Cecilia fuera encontrado antes de lo previsto.
La adolescente imputada, que inicialmente habría participado de las conversaciones vinculadas con la planificación, manifestó posteriormente dudas y cuestionamientos sobre lo ocurrido después del ataque.
Poco tiempo después del crimen, personal policial se presentó en el domicilio del principal sospechoso.
La investigación continúa para determinar el alcance de la participación de cada uno de los involucrados, establecer si existieron otras personas relacionadas con el hecho y esclarecer el móvil del asesinato de Cecilia Emilce Lezcano.
