El líder de La Cámpora prepara nuevas recorridas por Chaco y San Juan y amplía sus movimientos fuera de Buenos Aires. Mientras sostiene que Cristina Kirchner continúa siendo la principal referencia electoral de su espacio, participa de las conversaciones para mantener unido al peronismo y mantiene una relación distante con Axel Kicillof.
Máximo Kirchner profundiza en los últimos meses una agenda política que excede los límites de la provincia de Buenos Aires. El líder de La Cámpora combina reuniones reservadas destinadas a organizar el espacio político con actividades públicas que refuerzan su presencia en distintos puntos del país.
Sus movimientos son seguidos con atención dentro del peronismo, especialmente porque el dirigente se presenta como uno de los referentes del sector que responde políticamente a Cristina Kirchner y, al mismo tiempo, comenzó a asumir un papel más activo en las conversaciones destinadas a sostener la unidad del justicialismo.
A principios de agosto, Kirchner comenzó a desarrollar con mayor intensidad una agenda federal. Desde entonces, participó de reuniones y actividades políticas fuera del territorio bonaerense y llevó el mensaje del cristinismo a distintos espacios del interior.
Uno de los encuentros más recientes tuvo lugar en sus oficinas de San Telmo, donde se reunió con los exgobernadores peronistas Ricardo Quintela, Jorge Capitanich y Sergio Uñac.
El dirigente también encabezó actividades vinculadas con la reivindicación de Cristina Kirchner, como el acto realizado frente a San José 1111, al cumplirse un nuevo aniversario del intento de homicidio contra la expresidenta.
Chaco y San Juan, en la agenda de Máximo
Para las próximas semanas, Kirchner tiene previstas recorridas por Chaco y San Juan, dos distritos que estuvieron gobernados por el peronismo y que actualmente se encuentran bajo administraciones de distinto signo político.
La elección de esas provincias adquiere relevancia dentro de la estrategia federal que viene desarrollando el dirigente. En la reunión que mantuvo la semana pasada con Quintela, Capitanich y Uñac estuvieron justamente los exgobernadores peronistas que tuvieron responsabilidades ejecutivas en esos territorios.
Durante el año, además, Kirchner ya pasó por Entre Ríos, Santa Fe y La Rioja. En cada lugar combinó recorridas con actividades políticas y transmitió un mensaje vinculado con la conducción de Cristina Kirchner.
En esas intervenciones reivindicó las gestiones de su madre, formuló cuestionamientos dentro de la interna peronista y sostuvo que la construcción de la unidad constituye uno de los caminos que debería recorrer el espacio.
La agenda continuará este fin de semana en Mar del Plata, donde participará de la tercera edición del Congreso Educativo Nacional “Imaginar y Transformar”, que se desarrollará en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
El miércoles, en tanto, estuvo en la sede del PJ Nacional durante la presentación de un microdocumental realizado por estudiantes de escuelas técnicas sobre el retiro de YPF de Comodoro Rivadavia.
Las dos actividades tienen como eje la participación juvenil, un sector que aparece de manera recurrente en las últimas actividades de La Cámpora.
La incógnita electoral
Aunque Máximo Kirchner sostiene que Cristina Kirchner es la principal candidata de su espacio, la ampliación de su agenda nacional abrió interrogantes dentro del peronismo sobre su futuro electoral.
Las preguntas que circulan están vinculadas con una eventual candidatura del dirigente en las próximas elecciones y, en caso de concretarse, con el cargo al que podría aspirar.
Otra posibilidad que aparece dentro de las conversaciones políticas es que Kirchner se concentre en un papel de articulación entre distintos sectores para contribuir a la construcción de un nuevo proyecto del justicialismo.
Su actividad política durante los últimos meses alimentó esas especulaciones, aunque el dirigente continúa presentándose públicamente como parte de una estrategia que tiene a Cristina Kirchner como referencia central.
Los jóvenes, un eje de la construcción política
La agenda de Kirchner también está marcada por actividades con jóvenes. Diez días atrás, en la localidad bonaerense de Magdalena, participó junto a Mayra Mendoza de un encuentro con estudiantes.
Durante esa jornada, denominada “¿Qué escuela queremos?”, se debatieron cuestiones relacionadas con la educación y la salud mental. También se analizó el impacto de la situación económica sobre las familias y las dificultades que atraviesan para afrontar ese escenario.
“No puede ser que el debate público solo gire en torno a las preocupaciones de los mercados y las grandes corporaciones. El contexto actual demanda que construyamos instancias en las cuales el sujeto sea el centro del debate, debemos poder construir opciones porque sin pibes y pibas, sin las familias argentinas no se puede diseñar un país”, sostuvo Kirchner.
La presencia de los jóvenes se convirtió así en un elemento recurrente de sus últimas actividades y de las que tiene previstas. Se trata de un sector que tuvo un papel importante en la llegada de Javier Milei a la Presidencia y que el peronismo busca volver a incorporar a su espacio político.
El proyecto de impuesto a la salida de capitales
En paralelo con su actividad territorial, Kirchner llevó al Congreso una iniciativa vinculada con la política económica del Gobierno.
El diputado presentó este martes un proyecto para crear el Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC). La iniciativa busca gravar las operaciones que impliquen una salida efectiva de capitales del país mediante divisas, valores negociables o activos virtuales. El proyecto quedó registrado en la Cámara de Diputados bajo el expediente 4918-D-2026, presentado el 22 de septiembre.
Según las estimaciones incluidas en la iniciativa, el potencial mínimo de recaudación rondaría los $2,89 billones. El proyecto plantea distribuir parte de esos recursos entre provincias y municipios y asignar fondos a sectores como salud, discapacidad, educación, jubilaciones y PAMI.
La propuesta establece una alícuota general del 3% para las operaciones alcanzadas y contempla un recargo adicional cuando los fondos tengan como destino jurisdicciones de baja o nula tributación.
El proyecto se convirtió también en una herramienta de discusión política dentro del peronismo y frente al Gobierno de Milei, en un contexto marcado por el debate sobre los recursos destinados a las provincias.
La negociación por la unidad del peronismo
Kirchner llevó la propuesta del ITIC al encuentro que mantuvo con Quintela, Capitanich y Uñac la semana pasada. Esa reunión también estuvo atravesada por las conversaciones sobre los distintos escenarios que podría enfrentar el peronismo de cara a 2027, particularmente ante la posibilidad de que el Gobierno avance sobre las PASO.
En ese marco, el dirigente participa de las negociaciones destinadas a preservar la unidad del espacio, pese a la distancia política que mantiene con Axel Kicillof.
La relación entre ambos sectores continúa siendo uno de los principales puntos de tensión dentro del peronismo bonaerense. Desde el entorno de Kirchner cuestionan el alejamiento del gobernador respecto de Cristina Kirchner.
Uno de los reproches está relacionado con el hecho de que Kicillof no habría visitado a la expresidenta durante el año en San José 1111. En el entorno cristinista interpretan esa actitud como una señal de distanciamiento respecto de quien consideran una figura central en la construcción política del gobernador.
A pesar de esas diferencias, Kirchner sostiene puertas adentro que trabajará para contribuir a la unificación del peronismo, una definición que también incluye a Kicillof.
El mensaje que circula dentro de La Cámpora
En las últimas horas comenzó a circular en grupos de WhatsApp vinculados con el camporismo un fragmento de un acto de cierre de campaña de 2019, en el que Kicillof compartía escenario con Cristina Kirchner y Verónica Magario.
En ese video, el actual gobernador bonaerense agradecía a Cristina por la confianza y la generosidad, y destacaba la importancia de priorizar lo colectivo por encima de los intereses individuales.
El fragmento aparece acompañado por una frase utilizada dentro del espacio para cuestionar el actual posicionamiento de Kicillof: “Cuando Axel no tenía problemas ni con el dedo, ni con el control remoto, ni con las conducciones”.
El mensaje remite a tres cuestiones que forman parte de la discusión interna. Por un lado, al cuestionamiento de Kicillof hacia las decisiones tomadas por una conducción política. Por otro, a su rechazo a una construcción “a control remoto”, expresión que utilizó recientemente en un acto en Avellaneda.
También hace referencia a la relación con la conducción de Cristina Kirchner, que desde el sector de La Cámpora consideran que dejó de ordenar políticamente al gobernador.
Un vínculo atravesado por diferencias
Dentro de La Cámpora persisten dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo político estable con Kicillof de cara a las próximas elecciones presidenciales.
La relación entre ambos sectores estuvo marcada en los últimos tiempos por enojos, acusaciones, reproches y diferencias sobre la interpretación de distintos episodios de la interna.
En el peronismo conviven actualmente distintas hipótesis sobre el futuro de esa relación. Algunos dirigentes contemplan un escenario de competencia entre Kicillof y un candidato respaldado por Cristina Kirchner; otros consideran posible una ruptura entre ambos sectores; y también existe un sector que apuesta a un acuerdo de unidad mediante una negociación entre las principales figuras.
La definición todavía está abierta y dependerá de cómo evolucionen las conversaciones internas. Mientras tanto, Máximo Kirchner continúa ampliando su agenda fuera de Buenos Aires, participa de las discusiones sobre la unidad del peronismo y sostiene una relación distante con el gobernador bonaerense.
