Ángel Rosendo Leguizamón fue encontrado atado, con un cable alrededor del cuello y heridas en su cuerpo dentro de su vivienda. Las cámaras de seguridad de la cuadra permitieron identificar a cuatro sospechosos que vivían en propiedades cercanas.
Un jubilado de 74 años fue asesinado dentro de su vivienda en Merlo y cuatro personas, que residían en propiedades linderas, quedaron detenidas acusadas de haber participado en el crimen.
La víctima fue identificada como Ángel Rosendo Leguizamón. Un amigo lo encontró sin vida en su casa ubicada en la calle Isarra al 5400. Las cámaras de seguridad registraron los movimientos de los sospechosos entrando y saliendo del domicilio, mientras que la Justicia investiga la hipótesis de un posible robo seguido de homicidio.
El amigo de Leguizamón se había acercado a la vivienda para visitarlo y encontró la puerta de entrada abierta y el interior de la casa completamente revuelto. Al llegar al dormitorio descubrió el cuerpo del jubilado y dio aviso inmediato al 911.
Personal de la subcomisaría del Barrio Matera acudió al lugar y constató el fallecimiento. De acuerdo con la evaluación realizada por el médico de la ambulancia, la muerte habría ocurrido entre seis y ocho horas antes del hallazgo.
Cómo hallaron al jubilado asesinado y cuál es la principal hipótesis
Leguizamón tenía un cable alrededor del cuello y las piernas atadas. Además, presentaba golpes en diferentes partes del cuerpo y heridas de arma blanca en la zona intercostal.
Los investigadores también advirtieron lesiones defensivas en las manos y los brazos, un indicio que permitiría establecer que la víctima permaneció consciente durante parte de la agresión.
En el interior de la vivienda, efectivos de la Policía Científica secuestraron dos cuchillos de cocina que podrían haber sido utilizados en el ataque y que serán sometidos a las correspondientes pericias.
Una de las principales líneas de investigación apunta a un robo. Durante una primera inspección, los investigadores detectaron que faltaba el teléfono celular de Leguizamón y que la vivienda se encontraba completamente desordenada.
Otro elemento que llamó la atención fue que la cerradura no presentaba signos de haber sido violentada. Por ese motivo, los investigadores sospechan que el jubilado podría haber conocido a quienes lo atacaron o haberles permitido ingresar de manera voluntaria.
La fiscalía también analiza la posibilidad de que los agresores le hayan exigido dinero mientras lo atacaban, aunque la investigación continúa y el móvil del crimen todavía no fue establecido con precisión.
Las cámaras permitieron identificar a cuatro vecinos
El fiscal Martín Schebes, a cargo de la UFI N°4 de Morón, trabajó en la escena junto a las instructoras Paula Salvo y Lorena Stratta.
El análisis de las cámaras de seguridad instaladas en la cuadra permitió establecer que cuatro personas ingresaron y luego salieron de la vivienda de Leguizamón. Según la investigación, todos los sospechosos residían en propiedades cercanas al domicilio de la víctima.
Tras una serie de allanamientos de urgencia, fueron detenidos Víctor Rubén M., de 42 años; Ludmila Alejandra M., de 26; María Rosa M., de 60; y Sergio Leonel S., de 38.
Durante los procedimientos, la Policía secuestró tres teléfonos celulares, prendas de vestir que presuntamente habrían utilizado los sospechosos y otras dos cuchillas. Ahora, los investigadores deberán determinar mediante peritajes si alguno de estos elementos estuvo vinculado con el asesinato.
Los cuatro detenidos quedaron imputados por homicidio agravado por alevosía, un delito que contempla la pena de prisión perpetua.
La causa continúa bajo investigación y uno de los principales puntos que deberá determinar la Justicia será qué participación tuvo cada uno de los acusados en el ataque que terminó con la vida de Ángel Rosendo Leguizamón.
