La contaminación atmosférica superó los 500 puntos en Serian, muy por encima del nivel considerado peligroso. Casi 650 colegios serán cerrados y las autoridades recurrieron a la siembra de nubes para intentar reducir la presencia de humo.
Malasia declaró este viernes el estado de emergencia en el distrito de Serian, ubicado en el estado de Sarawak, en la isla de Borneo, debido a los elevados niveles de contaminación provocados por el humo procedente de los incendios forestales que afectan a la vecina Indonesia.
Los incendios impactaron durante las últimas semanas distintas zonas de Borneo, un territorio que se encuentra dividido entre Indonesia, Malasia y Brunéi. Las llamas avanzaron principalmente sobre áreas forestales y generaron una extensa nube de humo que atravesó las fronteras y deterioró la calidad del aire en diferentes puntos de la región.
El rey de Malasia, sultán Ibrahim, autorizó la declaración del estado de emergencia en todo el distrito de Serian debido a las condiciones de niebla y a un nivel de contaminación considerado peligroso para la salud y la seguridad de la población.
La medida fue comunicada por la oficina del primer ministro Anwar Ibrahim. A partir de su implementación, en la zona afectada solamente funcionarán los servicios esenciales.
La decisión se tomó luego de que el índice de contaminación atmosférica de Serian superara los 500 puntos durante este viernes. Para las autoridades malasias, cualquier registro superior a 300 puntos es considerado peligroso.
El deterioro de las condiciones ambientales también alcanzó al sistema educativo. El Gobierno dispuso el cierre de casi 650 colegios de la región de Serian desde el lunes, en principio durante al menos una semana.
Malasia recurrió a la lluvia artificial
Frente a la persistencia de la nube tóxica, las autoridades pusieron en marcha el jueves un procedimiento de siembra de nubes, una técnica de modificación artificial de las condiciones meteorológicas que busca estimular las precipitaciones y ayudar a disminuir la concentración de contaminantes en el aire.
El operativo se extenderá hasta el lunes. Desde el Comité de Gestión de Desastres de Sarawak señalaron que durante ese período se esperan condiciones más favorables para la formación de nubes.
Mientras continúan las acciones para reducir los efectos de la contaminación, los servicios de emergencia comenzaron a distribuir agua potable entre los habitantes de las zonas afectadas.
Muchos residentes también recurrieron al uso de mascarillas para reducir su exposición al humo.
El presidente del Comité de Gestión de Desastres de Sarawak, Douglas Uggah Embas, explicó durante una conferencia de prensa que la emergencia estará limitada a una parte de Serian, aunque pidió a la población extremar las precauciones.
“Por favor, reduzcan al mínimo las actividades al aire libre y eviten los esfuerzos físicos intensos en el exterior”, advirtió.
El humo se originó principalmente en los incendios registrados en la provincia indonesia de Kalimantan Occidental. Sus efectos, sin embargo, se extendieron más allá de las fronteras de Indonesia: la contaminación alcanzó territorio malasio y también llegó hasta Filipinas.
Qué hay detrás del avance de las llamas
La propagación de los incendios estuvo favorecida por la temporada seca y por un episodio del fenómeno climático El Niño que, de acuerdo con la ONU, podría convertirse en el más intenso de las últimas cuatro décadas.
Desde comienzos del año se quemaron cerca de 300.000 hectáreas, según estimaciones de especialistas. La situación genera preocupación ante la posibilidad de que las condiciones empeoren durante las próximas semanas.
A los factores meteorológicos se sumaron los efectos de la deforestación y la utilización del fuego para desmontar terrenos destinados a actividades agrícolas.
Analistas relacionaron parte de los focos con prácticas utilizadas para preparar terrenos destinados a cultivos y plantaciones.
En el sector indonesio de Borneo, grandes extensiones de una selva reconocida por su biodiversidad y por albergar especies como los orangutanes quedaron interrumpidas por terrenos afectados por los incendios.
Una parte de esas zonas corresponde a pequeñas parcelas desmontadas por agricultores. Sin embargo, habitantes de la región también responsabilizaron a grandes compañías, entre ellas empresas relacionadas con la producción de aceite de palma.
Bomberos voluntarios denunciaron falta de recursos
Ante el avance de los incendios, cientos de bomberos voluntarios se movilizaron para intentar contener las llamas.
Entre ellos se encuentra Kristoforus Sinyong, de 27 años, quien trabaja junto con un pequeño grupo que cuenta con recursos limitados. Para combatir el fuego disponen apenas de botas de goma, una motobomba, pulverizadores y seis mangueras aportadas por la organización ambiental para la que trabaja.
Las mascarillas utilizadas por los brigadistas fueron proporcionadas por una clínica de la zona.
Las limitaciones de equipamiento y personal se convirtieron así en otro de los principales obstáculos para enfrentar una emergencia que ya produjo consecuencias a nivel regional.
“La verdad es que no es suficiente, pero es todo lo que tenemos. Si hubiéramos esperado a tener suficientes medios, el fuego podría haberse propagado por todas partes”, explicó Kristoforus.
El voluntario resumió las dificultades que enfrentan quienes trabajan directamente en las zonas afectadas: “Nuestro principal obstáculo es la falta de recursos humanos y de equipo”.
Mientras continúan los operativos para contener los incendios, Malasia intenta reducir las consecuencias sanitarias de una crisis ambiental que atravesó las fronteras de Borneo y dejó a cientos de miles de personas expuestas a niveles extremos de contaminación.
