La actriz argentina protagoniza Caballo salvaje nueve, la esperada película de Martin McDonagh que compite por el León de Oro, y repasa los desafíos de su primera experiencia en inglés y la compleja realidad del cine local.
Con 33 años y un extenso camino recorrido en el cine independiente, el teatro y la televisión, la intérprete argentina Ailín Salas dio el gran salto internacional al desembarcar en el prestigioso Festival de Cine de Venecia. Instalada momentáneamente en La Mostra, la actriz presenta Caballo salvaje nueve, la nueva película del aclamado director Martin McDonagh (Tres anuncios para un crimen, Los espíritus de la isla), donde comparte cartel con figuras de la talla de John Malkovich, Sam Rockwell y Steve Buscemi.
Un rodaje internacional y el desafío de actuar en inglés
Radicada actualmente en Traslasierra, Salas llegó al proyecto tras superar tres audiciones gestionadas por su agente en Europa. El film, que compite oficialmente por el León de Oro, se ambienta en la antesala del golpe de Estado de 1973 en Chile contra Salvador Allende. La trama sigue a dos agentes de la CIA (Malkovich y Rockwell) en la Isla de Pascua, cuya misión se cruza con la de dos estudiantes rebeldes encarnados por la chilena Mariana di Girolamo y la propia actriz argentina.
En diálogo sobre esta experiencia consagratoria, Salas reconoció los desafíos que implicó el proyecto: “La película tiene el ingrediente de que es la primera vez que actúo en inglés, sumado a que Martin es un director espectacular. Tuve que practicar un acento diferente al mío para interpretar a mi personaje chileno”, expresó. Asimismo, destacó la calidez humana del elenco de Hollywood, describiendo el rodaje como un espacio de gran aprendizaje a pesar de sus propios temores iniciales.
Entre la proyección global y la realidad del cine nacional
Con un estreno en la Argentina previsto para noviembre y una fuerte expectativa de cara a la temporada de premios, la actriz reflexiona sobre el contraste entre este presente estelar y la incertidumbre laboral que atraviesa la industria local: “Mi futuro es una incertidumbre total, no tengo ningún trabajo de acá en adelante por ahora. En nuestro país estamos viviendo un momento muy duro para la cultura, pero amo vivir en la Argentina y me gustaría poder combinar las dos cosas”, afirmó con honestidad sobre sus próximos pasos.
