Cinco heridos y 75 evacuados tras un incendio feroz que puso en alerta máxima a la zona de Retiro. El humo cubrió el cielo de la Ciudad mientras los bomberos luchaban contra las llamas en plena sede de la Armada.
El sábado a la noche dejó de ser tranquilo cuando las sirenas invadieron la Comuna 1. Un incendio de proporciones importantes se desató en el piso 12 de la sede central de la Armada Argentina, obligando a un operativo relámpago del SAME y los Bomberos de la Ciudad para evitar una tragedia mayor en un edificio emblemático que debería ser impenetrable.
El fuego comenzó en un depósito de materiales combustibles y, en cuestión de minutos, devoró las oficinas administrativas del piso superior. La columna de humo negro se veía desde Puerto Madero hasta Recoleta, generando una ola de versiones y preocupación entre los vecinos que no entendían qué estaba ardiendo en una de las zonas más custodiadas de la Capital.
Aunque el SAME atendió a cinco personas por inhalación de humo, la pregunta que circula en las calles es inevitable: ¿Cómo puede ser que un edificio de esta importancia estratégica tenga fallas que permitan un incendio de esta magnitud? La acumulación de materiales inflamables en un piso 12 parece, como mínimo, una negligencia que pudo haber terminado en desastre.
Las dotaciones de bomberos trabajaron a destajo para controlar el foco antes de que se extendiera a todo el Estado Mayor General. Mientras los peritos buscan determinar si fue un cortocircuito o una falla humana, el Edificio Libertad quedó bajo la lupa por el estado de su mantenimiento y la seguridad de quienes trabajan allí día a día.
La Ciudad se fue a dormir con olor a quemado y muchas dudas sobre la mesa. No es un depósito cualquiera, es el corazón administrativo de la Armada en pleno Retiro. Ahora toca esperar las pericias, pero el daño material y el susto de los 75 evacuados marcan una noche que la gestión de seguridad porteña y militar no podrá olvidar fácilmente.
