El delincuente simulaba ser empleado de una empresa eléctrica para sacarle plata a la gente y terminó tras las rejas porque tenía pedido de captura activo.
La inseguridad en los barrios porteños sumó un nuevo capítulo de indignación cuando un estafador disfrazado de trabajador fue detectado en plena maniobra en la Comuna 7. El sujeto, que se movía con total impunidad por la zona de avenida Asamblea, intentaba sacarle un cuarto de millón de pesos a un vecino por un arreglo que era puro cuento.
El engaño se desmoronó gracias a la rapidez del denunciante, que no se tragó el verso del cambio de medidor y llamó al 911 de inmediato. Lo que parecía una simple estafa callejera terminó revelando algo mucho más oscuro: el hombre estaba prófugo de la Justicia bonaerense por una causa de extorsión radicada en Quilmes.
Este tipo de personajes suelen caminar las calles de la Capital Federal buscando víctimas desprevenidas, aprovechándose de la crisis y el miedo a los cortes de servicio. En Flores, la jugada le salió mal, pero el hecho enciende las alarmas sobre cuántos más andan dando vueltas con cascos y pecheras falsas para meterse en las casas.
La detención quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº47, sumando ahora una imputación por tentativa de estafa a su frondoso prontuario. El barrio respira un poco más aliviado, aunque queda flotando la duda de cuántos estafadores más caminan nuestras veredas hoy mismo.
