Tras 15 años de liderazgo, Cook deja el trono de la manzana y le pasa la posta a John Ternus, el hombre que tiene que demostrar si es un genio o solo un heredero.
El mundo tech está que arde y no es para menos: se terminó la era de Tim Cook. El tipo que cuadruplicó los ingresos de la empresa más famosa del planeta se jubila del cargo y le entrega las llaves del reino a John Ternus. ¿Quién es este pibe? Un ingeniero de 50 años que entró a la compañía a los 26 y escaló posiciones hasta convertirse en el «niño mimado» de la mesa chica. La pregunta que ya circula en los cafés de Microcentro y en las oficinas de Palermo es una sola: ¿le dará el cuero para mantener el imperio o se le viene la noche?
Ternus no es un paracaidista. Estuvo detrás del iPhone, el Apple Watch y hasta de la nueva MacBook barata que salió hace poco. Dicen que es un innovador nato, pero los que saben de finanzas ya están afilando los colmillos. El nuevo CEO sabe mucho de cables y tornillos, pero de números y gestión de mercado todavía no mostró las cartas. En un mundo donde Apple factura 4.000 millones de dólares, un error de cálculo te puede costar el puesto antes de que termine el primer semestre.
El desafío es picante. Apple viene corriendo de atrás en la guerra de la Inteligencia Artificial, donde Google y Meta le están sacando varios cuerpos de ventaja. Ternus asume el 1 de septiembre con la presión de hacer que Siri deje de ser un juguete y se convierta en algo serio. ¿La solución? Se tuvo que aliar con su histórico enemigo, Google, para usar su tecnología. Una jugada que a muchos fanáticos de la marca les cayó como una patada al hígado.
La sombra de Steve Jobs todavía es gigante y la de Cook, por resultados económicos, no se queda atrás. Ternus tiene la misma edad que tiene la empresa y la misma edad con la que asumió su antecesor. Las coincidencias son lindas para el marketing, pero en Silicon Valley lo único que importa es que la acción no baje y que el próximo iPhone no sea «lo mismo de siempre».
Se viene una nueva era en la tecnología mundial y el escrutinio va a ser feroz. John Ternus tiene el alma de innovador, según Cook, pero ahora va a tener que demostrar que tiene la sangre fría para manejar a la bestia.
