El bloque de Unión por la Patria acompañó en el Senado la designación de Pablo Yadarola como camarista federal, pese a su vínculo con el viaje a Lago Escondido de 2022, un episodio que durante años fue utilizado por dirigentes kirchneristas para cuestionar a la Justicia y denunciar el denominado “lawfare”.
El Senado aprobó el ascenso de Pablo Yadarola a la Cámara Federal porteña con el acompañamiento de los senadores de Unión por la Patria (UxP). La decisión adquirió particular relevancia política por el antecedente que vincula al magistrado con el viaje a Lago Escondido realizado en 2022 junto a otros jueces, funcionarios porteños y directivos de medios.
Aquel episodio había sido utilizado por distintos dirigentes del kirchnerismo como uno de los principales argumentos de sus cuestionamientos contra una supuesta articulación entre sectores del Poder Judicial, dirigentes políticos y empresarios. En ese momento, referentes de Unión por la Patria hablaron de conceptos como “mafia judicial” y lawfare, en referencia a lo que consideraban una estrategia de persecución judicial contra Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, años después, la votación del pliego de Yadarola mostró una posición diferente.
Según la reconstrucción de AR24 Noticias, el bloque kirchnerista acompañó la designación del magistrado pese a las críticas que varios de sus principales dirigentes habían formulado cuando el escándalo de Lago Escondido tomó estado público.
De esta manera, el eje de la discusión no queda solamente en el nombramiento de Yadarola, sino también en el contraste entre las posiciones que algunos dirigentes habían expresado durante el escándalo y la postura que posteriormente adoptaron en el Senado.
Del cuestionamiento al respaldo
Uno de los casos mencionados es el de Eduardo “Wado” de Pedro. Cuando ocupaba el cargo de ministro del Interior, había cuestionado la presunta relación entre integrantes del Poder Judicial, sectores de los medios y dirigentes vinculados al macrismo, dentro de sus denuncias sobre el lawfare.
Tiempo después, ya como senador por la provincia de Buenos Aires, De Pedro acompañó el pliego de Yadarola. Así, su posición parlamentaria terminó diferenciándose de los cuestionamientos que había realizado cuando el viaje a Lago Escondido se convirtió en un conflicto político.
Otro de los dirigentes señalados es José Mayans. Durante el escándalo, el jefe de la bancada peronista había considerado que el viaje representaba una muestra de la influencia del poder económico sobre la Justicia.
En aquella oportunidad, según la reconstrucción de AR24 Noticias, Mayans había sostenido que el episodio demostraba que la Justicia estaba prácticamente captada por sectores de poder. Sin embargo, durante el tratamiento del pliego de Yadarola afirmó que el bloque no buscaba “entorpecer” las promociones dentro del Poder Judicial y terminó respaldando la designación.
Una situación similar se plantea con Mariano Recalde. En diciembre de 2022, luego de que se conocieran los chats relacionados con el viaje, el senador había cuestionado duramente a sus protagonistas y había definido esas conversaciones como parte de una “verdadera asociación ilícita”.
Pese a aquella caracterización, posteriormente votó a favor del ascenso de Yadarola.
También Juliana Di Tullio había cuestionado el episodio. La senadora bonaerense había señalado entonces el supuesto vínculo entre sectores judiciales y mediáticos y había presentado el viaje a Lago Escondido como parte de sus denuncias relacionadas con el lawfare.
Sin embargo, esa postura tampoco se tradujo en un voto negativo cuando se trató el pliego de Yadarola.
A esta lista se suma Jorge Capitanich, quien anteriormente había respaldado las denuncias y las investigaciones relacionadas con el viaje y las había vinculado con una presunta persecución política. En la votación del Senado, en cambio, acompañó la designación del magistrado.
El vínculo de Yadarola con Lago Escondido
El peso político de la votación está relacionado con el motivo por el cual Yadarola quedó asociado al episodio de Lago Escondido.
El magistrado integró el grupo de jueces que viajó en 2022 a la estancia de Joe Lewis, en Lago Escondido. El viaje generó una fuerte controversia política después de que se conocieran conversaciones relacionadas con algunos de sus participantes.
Para el kirchnerismo, aquel episodio se convirtió en una referencia central de sus cuestionamientos contra determinados sectores del Poder Judicial. Lago Escondido fue utilizado para poner en duda la independencia de los magistrados involucrados y sostener las denuncias sobre una supuesta articulación destinada a perjudicar judicialmente a dirigentes del espacio.
Por ese motivo, el respaldo posterior a Yadarola adquiere una dimensión política que excede su nombramiento individual. Se trata de un magistrado cuya participación en aquel episodio había sido cuestionada por dirigentes que finalmente acompañaron su llegada a la Cámara Federal porteña.
La reconstrucción también señala otro antecedente. Durante el proceso de conformación de la terna para cubrir una vacante en la Cámara Federal, representantes vinculados al kirchnerismo dentro del Consejo de la Magistratura habían rechazado la inclusión de Yadarola precisamente por su relación con el caso Lago Escondido.
La postura adoptada posteriormente en el Senado representó, de esta manera, un cambio respecto de aquella posición.
La diferencia con Pablo Bertuzzi
El respaldo a Yadarola también tomó relevancia al compararlo con lo ocurrido durante la misma sesión con Pablo Bertuzzi.
En ese caso, Unión por la Patria votó en contra de su pliego. Bertuzzi es una figura cuestionada por el kirchnerismo debido a su intervención en causas judiciales contra exfuncionarios del espacio, entre ellas las relacionadas con Amado Boudou y Julio De Vido.
La diferencia entre ambas votaciones expuso un contraste dentro de la estrategia parlamentaria del bloque.
Mientras el kirchnerismo rechazó a Bertuzzi por su trayectoria en causas que involucraron a dirigentes vinculados con el espacio, respaldó a Yadarola pese a su participación en el viaje a Lago Escondido, un episodio que durante años había sido utilizado por los propios referentes kirchneristas como símbolo de sus cuestionamientos contra la Justicia.
La discusión, entonces, no se limita a establecer quién fue aprobado o rechazado, sino que también pone el foco en los criterios utilizados por el bloque para evaluar los candidatos judiciales y su relación con las posiciones políticas sostenidas anteriormente.
El recorrido judicial del caso
Otro elemento que forma parte del escenario es el recorrido judicial de la causa vinculada con Lago Escondido.
La investigación relacionada con los chats filtrados terminó siendo cerrada por la Justicia de Comodoro Py, después de que se considerara ilegal la obtención de esas conversaciones.
Ese desenlace modificó el escenario alrededor del episodio, aunque no eliminó su relevancia política. Para el kirchnerismo, Lago Escondido había funcionado durante años como una referencia central de sus denuncias sobre el funcionamiento de la Justicia y el supuesto lawfare.
El posterior respaldo parlamentario a uno de los jueces vinculados con aquel viaje marcó, según la reconstrucción de AR24 Noticias, un cambio respecto de aquella etapa.
Una decisión que expone una tensión política
El caso Yadarola deja planteada una tensión entre el discurso político sostenido durante el escándalo de Lago Escondido y la estrategia parlamentaria adoptada años después.
La explicación vinculada con la necesidad de no obstaculizar los nombramientos judiciales puede ubicarse dentro de una lógica legislativa más amplia. Sin embargo, el contraste con el rechazo a Bertuzzi y las posiciones anteriores de varios integrantes de Unión por la Patria vuelve a poner el foco sobre los criterios utilizados para acompañar o rechazar determinados pliegos.
En ese contexto, el nombramiento de Yadarola no representa solamente la cobertura de una vacante en la Cámara Federal porteña. También se convirtió en un caso testigo sobre cómo las necesidades de negociación parlamentaria pueden modificar posiciones que anteriormente habían sido planteadas como principios políticos centrales.
La trayectoria del kirchnerismo frente al caso Lago Escondido permite observar ese cambio: aquello que en 2022 era presentado como una evidencia de la “mafia judicial” y del lawfare contra Cristina Kirchner no impidió que, en 2026, los senadores de Unión por la Patria respaldaran el ascenso de uno de los jueces vinculados con aquel viaje.
