Al menos 27 menores fallecieron luego de que las llamas destruyeran una escuela primaria en Bukavu. Doce cuerpos fueron hallados entre los escombros y continúan las tareas de búsqueda, mientras decenas de personas permanecen heridas.
Al menos 27 niños murieron luego de un incendio que destruyó una escuela primaria en Bukavu, una ciudad ubicada en el este de la República Democrática del Congo (RDC). El número de víctimas aumentó este viernes después de que los equipos de emergencia encontraran otros doce cuerpos entre los restos del establecimiento.
El incendio comenzó durante la mañana del jueves en la escuela de Mogo, ubicada en la comuna de Kadutu, y rápidamente se extendió hacia construcciones cercanas.
En un primer momento, las autoridades habían informado 15 fallecidos, pero el balance se modificó a medida que avanzaron las tareas de rescate. El alcalde de Kadutu, Théo Ruremesha, explicó a la agencia EFE que la cantidad de víctimas todavía no podía considerarse definitiva.
“Esta mañana se ha revisado al alza la cifra de muertos, pero aún no es precisa. Hoy se han descubierto 12 cadáveres más entre los niños, víctimas de esta tragedia”, señaló.
La cifra de 27 víctimas también fue confirmada por Hypocrate Marume, presidente de la sociedad civil de Bukavu, quien advirtió que las tareas de búsqueda todavía continúan.
Los equipos también inspeccionan las viviendas ubicadas en los alrededores de la escuela, debido a que el fuego no quedó limitado al establecimiento educativo.
Varios de los cuerpos fueron trasladados al hospital de referencia de Kadutu, mientras que otros tuvieron que ser derivados a diferentes centros de salud debido a que el principal establecimiento sanitario de la zona quedó desbordado por la cantidad de personas afectadas.
Un balance diferente y una investigación sobre el incendio
El Movimiento 23 de Marzo (M23), grupo rebelde que mantiene el control de Bukavu, difundió un balance diferente al de las autoridades. Según informó, hubo 24 muertos y 29 personas hospitalizadas, de las cuales 21 permanecen internadas en una unidad de cuidados intensivos.
Los insurgentes también informaron que se puso en marcha una investigación para determinar cómo comenzó el incendio y cuáles fueron las circunstancias que provocaron su propagación.
Hasta el momento, no se informó oficialmente cuál fue el origen de las llamas.
Las tareas de emergencia estuvieron además condicionadas por las dificultades para acceder al lugar. Ante la demora o imposibilidad de que los equipos de asistencia pudieran llegar rápidamente a determinados sectores, fueron los propios vecinos quienes comenzaron a rescatar a las víctimas, combatir el fuego y asistir a las familias afectadas.
El incendio también provocó daños fuera de la escuela. Las llamas alcanzaron construcciones cercanas y numerosas familias perdieron sus viviendas y pertenencias.
Una ciudad afectada por una sucesión de incendios
La tragedia ocurrió en un contexto especialmente complicado para Bukavu, que atraviesa desde hace meses una situación crítica debido a la sucesión de incendios durante la estación seca.
Según datos proporcionados por el gobernador de Kivu del Sur, Jean Jacques Purusi, más de 2500 viviendas fueron destruidas por el fuego entre julio, agosto y los primeros días de septiembre en diferentes sectores de la ciudad.
Ante la reiteración de estos episodios, el gobierno provincial reclamó la creación de un mecanismo independiente destinado a investigar y documentar los incendios.
El objetivo de esa iniciativa sería establecer las causas de los siniestros, además de registrar la cantidad de víctimas y los daños materiales provocados.
