El presidente de Estados Unidos volvió a presionar a la Reserva Federal para que reduzca las tasas de interés y vinculó esa decisión con el comercio exterior. Sus declaraciones se produjeron después de que se conociera que el país sumó 162.000 empleos en agosto y mantuvo el desempleo en 4,1%.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este viernes con dejar de comerciar con los países con los que su país mantiene un déficit si la Reserva Federal no reduce las tasas de interés, luego de que se conocieran resultados positivos en el informe mensual de empleo.
“BAJEN LA TASA O DEJARÉ DE COMERCIAR CON LOS PAÍSES CON LOS QUE TENEMOS UN DÉFICIT”, escribió el mandatario en su plataforma Truth Social.
Tras la publicación de los datos laborales, Trump volvió a reclamarle a la Reserva Federal una reducción de las tasas. El Presidente destacó que los resultados habían superado ampliamente las expectativas.
“Se acaban de anunciar cifras de empleos increíbles, que superan todas las estimaciones (¡excepto la mía!) por el doble y el triple. ¡Y aún no han visto nada! LOS EMPLEADORES AÑADIERON 162.000 EMPLEOS EN AGOSTO. ¡Bajen las tasas de interés porque EEUU tiene un crédito mucho más sólido que hace poco tiempo! UN PAÍS FUERTE SIGNIFICA UNA TASA DE INTERÉS MÁS BAJA: ES UN MEJOR CRÉDITO… ¡Muy simple!”, expresó.
El mandatario también sostuvo que Estados Unidos debería contar con “la TASA MÁS BAJA de cualquier país del mundo”, como, según afirmó, ocurría “en los viejos tiempos”.
En ese sentido, cuestionó los grandes superávits comerciales de otros países frente a Estados Unidos y aseguró que Washington podría ponerles fin de manera inmediata.
“Sin que Estados Unidos accediera a permitirles sus grandes superávits, y podríamos detener eso de inmediato, ¡ya no se les consideraría una ÉLITE financiera! ¡BAJEN LA TASA O DEJARÉ DE COMERCIAR CON LOS PAÍSES CON LOS QUE TENEMOS UN DÉFICIT”, manifestó.
Trump también hizo referencia a una decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos relacionada con los aranceles y afirmó que el tribunal había reconocido que el Presidente tiene derecho a adoptar ese tipo de medidas.
“¡ES MEJOR QUE LOS ARANCELES!”, sostuvo el mandatario, quien además dirigió nuevas críticas contra la conducción de la Reserva Federal.
“La Junta de la Reserva Federal, con su nuevo y gran líder, debe espabilar: ¡Debe ser patriota por una vez! Las altas tasas de interés ponen a Estados Unidos en una desventaja muy injusta, ¡Y no lo permitiré!”, completó.
El empleo en Estados Unidos creció más de lo esperado
Las declaraciones de Trump se produjeron después de que se conociera que el empleo en Estados Unidos aumentó en 162.000 puestos durante agosto, una cifra que se ubicó muy por encima de las previsiones de los analistas.
Al mismo tiempo, la tasa de desempleo permaneció estable en el 4,1%.
Según informó la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, el crecimiento del empleo se concentró en sectores como restaurantes y bares, mientras que la educación pública local se recuperó luego de la contracción registrada durante el mes anterior.
Además, las revisiones de los datos correspondientes a los meses anteriores incorporaron 55.000 puestos de trabajo a las nóminas de junio y julio.
Un mercado laboral con altibajos
La evolución de las contrataciones mostró altibajos durante el año, a dos meses de las elecciones legislativas de medio término y en un contexto en el que los votantes expresan preocupación por la situación económica, especialmente por el elevado costo de vida.
Al mismo tiempo, las empresas enfrentan una escasez de trabajadores. Entre los factores mencionados se encuentran la política migratoria impulsada por Trump y el retiro de la generación de los baby boomers, es decir, las personas nacidas entre 1946 y 1964.
Frente a esta situación, algunas compañías comenzaron a recurrir a la tecnología para realizar tareas que anteriormente estaban a cargo de trabajadores.
Sin embargo, los empleadores se muestran reticentes a despedir al personal que ya forma parte de sus plantillas. Como consecuencia, la mayoría de los estadounidenses mantiene una inusual seguridad laboral, mientras que la tasa de desempleo continúa en niveles bajos.
