La resolución oficial fijó los montos para el cobro del salario familiar a partir de junio, pero el ínfimo porcentaje de aumento reaviva la polémica por la pérdida del poder adquisitivo.
La publicación de la resolución 146 de la ANSES en el Boletín Oficial encendió una fuerte controversia en el ámbito laboral y social de la Capital Federal. El gobierno nacional formalizó un incremento de apenas el 2,58% para las asignaciones familiares del sistema CUNA a partir de junio, un ajuste indexado por la fórmula de movilidad previsional que amplía la brecha con el costo real de la canasta básica. La medida actualiza los techos de los salarios en bruto permitidos por hogar, un cambio que genera duros debates sobre cuántos trabajadores en relación de dependencia y monotributistas porteños quedarán excluidos del beneficio.
El nuevo esquema establece que el tope de ingreso individual para percibir la Asignación Familiar por Hijo será de $2.970.968 brutos, mientras que el límite máximo para todo el grupo familiar se fijó en $5.941.936. La polémica se centra en los montos específicos que recibirán los empleados fijos y los independientes: aquellos hogares con ingresos de hasta $1.122.074 cobrarán el tramo máximo de $72.474 por hijo, una cifra fuertemente cuestionada por las organizaciones gremiales ante los altos valores de los alquileres y servicios en el territorio metropolitano.
Para las escalas salariales intermedias y más altas, los valores por cada menor a cargo descienden de manera abrupta, ubicándose en los $48.888, $29.570 y tocando un piso mínimo de apenas $15.257 mensuales. Esta reducción progresiva genera malestar en los sectores de la clase media trabajadora que residen o prestan servicios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ya que los montos asignados resultan insuficientes para cubrir los gastos básicos de indumentaria, transporte y alimentación.
En el caso de los contribuyentes adheridos al Monotributo, la segmentación también replica la misma lógica de topes, asignando el valor máximo únicamente a la categoría A y recortando el beneficio a $15.257 para las escalas que van desde la D hasta la G. Asimismo, las asignaciones por única vez, tales como las correspondientes a nacimiento, adopción y matrimonio, sufrieron modificaciones bajo los mismos parámetros, fijando la Ayuda Escolar Anual en $55.672.
Las ventanillas de atención de las delegaciones porteñas de la ANSES registrarán el habitual movimiento de consultas debido al inicio del cronograma de pagos, pautado entre el 8 y el 22 de junio según la terminación del documento de identidad. La insuficiencia del porcentaje otorgado frente al encarecimiento general del costo de vida mantendrá abierta la discusión paritaria y vecinal sobre la urgente necesidad de reformular el cálculo de las asistencias sociales obligatorias.
