Los indicadores tempranos de la actividad económica correspondientes al mes de mayo consolidan un escenario de marcada parálisis productiva
A pesar de los intentos oficiales por exhibir brotes verdes, el desagregado de los datos sectoriales demuestra que la tibia expansión se encuentra severamente concentrada y que la economía real sigue sin encontrar un piso firme ante la caída generalizada del consumo y el financiamiento productivo.
El último informe de coyuntura elaborado por la consultora Econviews revela que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) —termómetro directo del consumo masivo— anotó una contracción real del 3,2% respecto del mes previo. Esta caída en los niveles de demanda interna se vio reflejada de manera contundente en el desplome de los patentamientos de vehículos (-3,3%) y motocicletas (-8,1%), a lo que se sumó una retracción del 3,9% en la liquidación de divisas por parte del complejo agropecuario y una baja del 0,3% en los aportes destinados al sistema de seguridad social.
La parálisis industrial y el derrumbe del mercado automotor
En el plano industrial, la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) reportó que la producción de vehículos en mayo alcanzó apenas las 37.762 unidades, lo que representa un drástico desplome interanual del 21,5%. Con este resultado, el acumulado de los primeros cinco meses del año arrastra una contracción del 19,5% en comparación con el mismo período del ejercicio anterior. Desde las consultoras privadas, como Outlier, advierten que más allá de variaciones mensuales sujetas a la estacionalidad, la actividad fabril se mantiene estancada en niveles inferiores tras el severo freno que experimentó el crédito al sector privado durante la segunda mitad del año pasado.
La crisis de comercialización se evidencia con igual fuerza en los registros de la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA). Los patentamientos de automóviles retrocedieron un 25,6% interanual durante mayo, acumulando una caída del 9,7% en lo que va del año. El escenario es idéntico en el sector de la maquinaria agrícola (cosechadoras, tractores y pulverizadoras), donde las ventas registraron una baja del 16,8% interanual y del 13,6% mensual, exponiendo la reticencia de los productores a convalidar inversiones de capital en el actual contexto macroeconómico.
Ilusión fiscal y asfixia crediticia al consumo
Por su parte, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que la recaudación fiscal total de mayo ascendió a $21,5 billones, lo que implicó una mejora real interanual de entre el 1,4% y el 1,7%. No obstante, los analistas técnicos aclaran que este repunte interrumpió una racha de nueve meses consecutivos de caída real únicamente gracias al impacto extraordinario del vencimiento del saldo de declaración jurada del Impuesto a las Ganancias de las Sociedades con cierre en diciembre, y no por una reactivación genuina de los tributos vinculados al mercado interno.
Finalmente, el sistema financiero local continúa cerrando las compuertas al financiamiento de los hogares. El monitoreo de First Capital Group detalló que los préstamos en pesos al sector privado sufrieron una contracción real del 0,3% mensual. El informe de la consultora LCG profundiza esta tendencia al señalar que el crédito al consumo en moneda local volvió a contraerse un 1,2% real mensual, encadenando siete meses consecutivos de terreno negativo y anotando una caída interanual del 1,1%, una dinámica regresiva que no se registraba en las estadísticas oficiales desde agosto de 2024.
