La realidad material de la Capital Federal expone un escenario de inmovilidad estructural del cual el entramado productivo local no consigue emanciparse.
Los indicadores actuales revelan una profunda incapacidad para restablecer los umbrales de dinamismo que se registraban con anterioridad al año 2024, consolidando un panorama de postergación que afecta de manera directa a los sectores trabajadores.
Esta preocupante radiografía se desprende de una investigación conjunta realizada por el Centro de Estudios de Desarrollo Económico de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA (Cedeam) y el Observatorio de la Ciudad perteneciente al Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El reporte, enfocado en las variables económicas porteñas correspondientes al primer trimestre del año en curso, ratifica una parálisis global que somete a una constante degradación al mercado de trabajo, el poder adquisitivo de los salarios y los niveles mínimos de consumo familiar.
De acuerdo con el diagnóstico de los especialistas, los leves repuntes identificados durante el último trimestre del año 2025 en áreas específicas como la actividad turística resultaron absolutamente insuficientes para frenar el declive generalizado del territorio. El documento subraya, además, la responsabilidad institucional frente a esta encrucijada, denunciando la virtual ausencia de políticas de estímulo y fomento por parte de la administración del Gobierno de la Ciudad para revertir la desprotección del tejido social y mercantil.
