La Justicia investiga a diez efectivos de la Policía de Acción Táctica por un operativo realizado en barrio Casiano Casas. La Fiscalía sostiene que un detenido fue rociado con alcohol y prendido fuego, y que luego intentaron encubrir lo ocurrido.
Diez integrantes de la Policía de Acción Táctica (PAT) fueron imputados por su participación en un operativo realizado el 27 de mayo de 2024 en barrio Casiano Casas, donde un hombre de 42 años sufrió gravísimas quemaduras mientras se encontraba reducido dentro de una vivienda.
La investigación, encabezada por el fiscal Pablo Socca, sostiene que el suboficial David Zeballos roció con alcohol etílico a la víctima y luego la prendió fuego con un encendedor. El hombre sufrió quemaduras en el rostro, cuello, tórax y manos, permaneció 40 días internado en terapia intensiva y quedó con secuelas irreversibles, entre ellas la pérdida de la voz y problemas respiratorios permanentes.
Tras una extensa audiencia, el juez Rafael Coria formalizó la imputación contra los diez efectivos y ordenó la prisión preventiva para todos ellos. Nueve permanecerán detenidos en unidades penitenciarias, mientras que una de las acusadas cumplirá prisión domiciliaria.
Según la Fiscalía, tras el ataque los policías intentaron encubrir lo sucedido mediante un procedimiento con información falsa. La versión oficial indicaba que la víctima se había incendiado accidentalmente al intentar quemar una mochila con droga, hipótesis que fue descartada por las pericias realizadas durante la investigación.
El fiscal sostuvo que la reconstrucción de los hechos se apoyó en testimonios de la víctima y de otros detenidos, pericias telefónicas y distintos elementos probatorios que permitieron cuestionar el relato oficial.
Además del intento de encubrimiento, la causa también investiga amenazas a testigos y el presunto incumplimiento del deber de denunciar por parte de otros efectivos que tomaron conocimiento de lo ocurrido.
