En medio del vendaval político y mediático que desató su reciente error al replicar una fake news sobre el padre de Lionel Messi, Florencia Peña regresó a las tablas del Paseo La Plaza. La función de Las hijas, que protagoniza junto a Soledad Villamil y Pilar Gamboa, se convirtió en una suerte de termómetro social para la actriz, quien atraviesa horas de alta exposición y cuestionamientos.
Un refugio llamado teatro
Lejos del ruido de las redes sociales y la severidad de la crítica, la sala presentó un lleno casi total. Durante el transcurso de la obra, la dinámica con el público fluyó con normalidad: el humor fue celebrado y los momentos dramáticos capturaron la atención de los espectadores, dejando el escándalo fuera del recinto.
La «prueba de fuego» llegó al caer el telón a las 21:35. Cuando el elenco se dispuso para el saludo final, el temor a una reacción hostil quedó disipado por una ovación cerrada. No hubo abucheos ni incidentes; por el contrario, la audiencia respondió con un apoyo que, para la actriz, pareció funcionar como un alivio necesario en un momento de vulnerabilidad. Una vez finalizada la jornada, Peña optó por retirarse por una salida lateral, evitando el contacto directo con la prensa en la calle Corrientes.
El descargo antes de la escena
Horas antes de la función, la actriz se había mostrado visiblemente afectada durante una entrevista con TN. Allí, intentó desglosar el origen del error, apuntando a la dinámica del programa de streaming donde trabaja.
«Estoy muy triste. Estoy acostumbrada a que me ataquen, pero si yo genero dolor como siento que me lo generan a mí, pido disculpas», expresó, visiblemente conmovida. Según su testimonio, la información llegó a través de su producción con una contundencia que no le dejó espacio para la verificación: «Yo estaba al aire, desconectada del teléfono y la computadora. Por la cucaracha me dijeron lo que había pasado y pensé que era algo que debía comunicar».
Peña confesó que, en el momento del error, no dimensionó la magnitud de la noticia, creyendo incluso que la audiencia entendía el tono de su discurso. «Por mis hijos les juro que yo pensé que estaba bromeando mientras el país entero se solidarizaba», concluyó.
El regreso a escena de anoche marca un punto de inflexión. Mientras el debate sobre la responsabilidad en la comunicación en plataformas de streaming sigue abierto, para Florencia Peña, el teatro funcionó anoche como el lugar donde la vida sigue y el vínculo con su público logró, al menos por un par de horas, ser más fuerte que la polémica.
