El acusado, que contaba con antecedentes penales, recibió una pena de tres años de prisión efectiva tras un juicio abreviado.
La resolución se alcanzó apenas cuatro días después del hecho.
Un hombre con antecedentes penales fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo luego de protagonizar un violento episodio en el barrio porteño de Constitución, donde amenazó al dueño de un local gastronómico e intentó agredir a un efectivo de la Policía de la Ciudad.
La condena fue obtenida por la Unidad de Flagrancia (UFLA) Este del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires mediante un juicio abreviado. El acuerdo fue alcanzado a cuatro días del hecho y posteriormente homologado por el Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 29, a cargo de la jueza Araceli Martínez.
De acuerdo con la información oficial, el imputado registraba antecedentes por lesiones en contexto de violencia de género, violación de domicilio, daños, tenencia de estupefacientes y exigencia de retribuciones por el cuidado de vehículos en la vía pública.
Cómo ocurrió el hecho
El episodio comenzó cuando el hombre se instaló en una mesa de una parrilla de Constitución consumiendo bebidas que no habían sido compradas en el establecimiento.
Al advertir la situación, el propietario del comercio se acercó para pedirle que cesara esa conducta. Sin embargo, el acusado reaccionó de manera agresiva, golpeando mesas y sillas y arrojando hielos contra el comerciante.
Además, cuando fue invitado a retirarse del lugar, lo amenazó verbalmente con la frase: “Voy a volver, ya vas a ver, porque soy chorro”.
Minutos después, un efectivo de la Policía de la Ciudad que realizaba tareas de patrullaje en la zona intervino tras tomar conocimiento de lo ocurrido. Mientras dialogaba con el comerciante, el agresor regresó al local y continuó con las amenazas.
Cuando los agentes intentaron identificarlo y solicitaron que depusiera su actitud, el hombre intentó atacar al policía, lo que derivó en un forcejeo y en su posterior detención.
La condena
Tras la intervención de la UFLA Este, el acusado fue imputado por amenazas y resistencia a la autoridad.
En el marco del juicio abreviado, reconoció su responsabilidad en los hechos y recibió una condena de tres años de prisión efectiva.
