Por decreto, los residentes tendrán prioridad en turnos y trámites frente a no residentes, salvo en emergencia.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso extender el criterio de “Prioridad Porteña” a todos los servicios públicos, otorgando preferencia a los residentes al momento de acceder a turnos, vacantes y trámites administrativos.
La medida fue oficializada mediante el decreto N°142-26, firmado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny. De esta manera, se amplía una política que ya se aplicaba en el sistema de salud porteño desde 2025, donde los vecinos de la Ciudad contaban con prioridad en la atención.
Según se informó, el nuevo esquema no limita el acceso a los servicios, sino que establece un orden de atención basado en la residencia. El objetivo, indicaron desde el Ejecutivo, es priorizar a quienes viven y tributan en la Ciudad, en un contexto de alta demanda sobre la infraestructura pública.
El decreto también establece excepciones: en situaciones de urgencia o emergencia sanitaria, la atención seguirá siendo inmediata y sin distinción de domicilio. Asimismo, quedan excluidos del esquema servicios esenciales como la seguridad pública.
Desde el Gobierno porteño señalaron que la medida responde a la necesidad de ordenar la gestión y garantizar un uso equitativo de los recursos. En ese marco, también se planteó la necesidad de que otras jurisdicciones asuman sus responsabilidades, especialmente en la atención de personas en situación de calle.
Con esta decisión, la administración porteña avanza en la reorganización del acceso a sus servicios, en un contexto de creciente demanda y con el foco puesto en priorizar a los residentes sin excluir a otros sectores.
