El Presidente participará del Día de la Independencia y recibirá una condecoración oficial. En la Casa Rosada no descartan el anuncio de la mudanza de la sede diplomática a Jerusalén.
En lo que representa su tercera visita oficial al Estado de Israel, el presidente Javier Milei partirá este viernes con el objetivo de ratificar su alineamiento estratégico con el gobierno de Benjamín Netanyahu. El mandatario argentino, que viajará acompañado por una comitiva reducida, será protagonista de los festejos por el Día de la Independencia en un contexto de extrema sensibilidad regional debido al conflicto con Irán.
La agenda oficial, que se extenderá del 18 al 22 de abril, tiene como puntos centrales la entrega de la “Medalla de Honor Presidencial” por parte de Isaac Herzog y la participación de Milei en el encendido de la antorcha festiva en la Casa Presidencial. Este reconocimiento destaca el respaldo internacional del líder libertario a Israel tras los ataques sufridos en octubre de 2023.
Sin embargo, el foco político está puesto en la posibilidad de que el jefe de Estado formalice el traslado de la embajada argentina desde Tel Aviv a Jerusalén. Esta medida, que ya fue adelantada por el Ejecutivo meses atrás, posicionaría a la Argentina dentro del reducido grupo de países —como Estados Unidos y Paraguay— que reconocen a Jerusalén como capital del Estado hebreo.
Fuentes de Casa Rosada confirmaron que Milei analiza junto al embajador Axel Wahnish el momento oportuno para este anuncio. La decisión se toma bajo un estricto hermetismo, considerando que un movimiento de esta magnitud tendría un impacto directo en las relaciones diplomáticas con el mundo árabe y el actual tablero de tensiones en el Golfo Pérsico.
El viaje también contempla una reunión bilateral con Netanyahu y encuentros con la comunidad judía local. La presencia de figuras internacionales de peso, como el expresidente estadounidense Donald Trump, también invitado a las celebraciones, refuerza el carácter político de una visita que trasciende lo protocolar para consolidar un eje de alianzas occidentales.
El regreso de la delegación argentina está previsto para el próximo miércoles. De concretarse el anuncio de la mudanza de la embajada, el Gobierno enfrentará el desafío de gestionar las repercusiones de un giro histórico en la tradición de neutralidad que la diplomacia argentina ha mantenido históricamente sobre el estatus de Jerusalén.
