El Superbatuque reabre sus puertas en una zona difícil de la Ciudad con una colección que invita a recordar el pasado mientras el presente no da respiro.
Constitución se prepara para recibir una dosis de nostalgia que pocos esperaban en medio del caos cotidiano. El próximo viernes 15 de mayo, el Museo de Juguetes Antiguos Superbatuque inaugura su nueva sede en Santiago del Estero 1945, mudando sus vitrinas desde Parque Chacabuco hacia uno de los puntos más calientes y transitados del mapa porteño.
La apuesta es fuerte: entrada libre y gratuita para ver piezas de hojalata y madera que sobrevivieron décadas, en un intento por conectar a los chicos de hoy con los juegos de sus abuelos. Sin embargo, la pregunta en las calles es inevitable: ¿es Constitución el lugar ideal para un espacio cultural de este tipo o terminará siendo una joya escondida que pocos se animarán a visitar?
El director del proyecto, Demián Ventura, sostiene que el objetivo es rescatar la memoria lúdica, pero en una Buenos Aires donde el espacio público está en debate permanente, esta apertura genera ruido. Muchos vecinos celebran la llegada de cultura gratuita al barrio, mientras otros miran con escepticismo si este tipo de iniciativas alcanzan para cambiarle la cara a una zona tan castigada.
Lo cierto es que el museo, que nació de una colección privada, promete un viaje en el tiempo con figuras icónicas y juguetes que ya no se consiguen. Será un refugio de inocencia entre el ruido de los colectivos y el ritmo frenético de la Comuna 1, desafiando a quienes creen que en el centro ya no hay lugar para los buenos recuerdos.
¿Vale la pena ir hasta Constitución para ver juguetes de antes o preferís que estos museos se queden en los barrios residenciales? La polémica por la ubicación ya está instalada y el 15 de mayo será la prueba de fuego para este rincón de recuerdos.
