La última fecha de la fase regular define los cinco lugares que quedan para los playoffs con un clásico de alto voltaje en el Nuevo Gasómetro.
El fútbol argentino no da respiro y la Ciudad de Buenos Aires se convierte en el epicentro de una batalla táctica y emocional. Con 11 equipos ya confirmados en la siguiente instancia, la jornada 9 del Apertura 2026 arranca este sábado con la presión de saber que un error deja a cualquiera fuera de la pelea por el título.
La atención principal se la lleva el Bajo Flores, donde San Lorenzo e Independiente se juegan la vida en un duelo directo por la Zona A. El Rojo y el Ciclón saben que el empate no sirve para espantar los fantasmas, mientras Unión, Defensa y Justicia e Instituto esperan un traspié para meterse por la ventana en la discusión grande.
En la Zona B, el morbo se traslada a Avellaneda. Racing y Huracán protagonizarán el domingo una verdadera «final» por la supervivencia, pero el sábado Barracas Central buscará dar el golpe ante Banfield para sentenciar su clasificación y meterle presión a los grandes que vienen remando de atrás en la tabla.
Boca viaja a Santiago del Estero con la obligación de ganar para pelearle el liderazgo del grupo a Estudiantes, que cierra el sábado contra Platense. Mientras tanto, en Núñez y otras canchas porteñas, la calculadora arde: son cinco cupos para nueve aspirantes que se juegan el presupuesto y el orgullo de todo un semestre en apenas noventa minutos.
El domingo y el lunes completarán un cuadro que promete polémicas, festejos agónicos y el drama de quedarse en la puerta de los cruces directos. En una liga donde cualquiera le gana a cualquiera, la fase regular muere de pie con una cartelera que no permite parpadear.
La suerte está echada para los que no hicieron los deberes a tiempo y ahora dependen de resultados ajenos para seguir soñando con la gloria.
