La decisión de regalar el prestigio internacional con un equipo de suplentes frente a RB Bragantino provoca una ola de rechazo entre los socios que pagan las cuotas más caras del fútbol argentino.
El club Atlético River Plate se enfrenta este miércoles a las 21:30 contra la escuadra brasileña en el Estadio Monumental, bajo un clima de extrema tensión por la lista de convocados que presentó el cuerpo técnico. El entrenador Eduardo Coudet optó por rifar los tres puntos de la quinta fecha del Grupo H al alinear una formación totalmente alternativa, plagada de futbolistas sin rodaje y juveniles desconocidos.
La excusa del cansancio físico y la proximidad de la final del Torneo Apertura frente a Belgrano de Córdoba no calma la indignación del público que exige ganar siempre en la Ciudad de Buenos Aires. La inclusión de nombres que arrastran inactividad o que debutan en una citación oficial, como Jonathan Spiff y Valentín Lucero, transforma un partido clave de copa en un experimento improvisado de laboratorio.
El rival de turno, que marcha sexto en la liga de su país, llega golpeado por una eliminación prematura en su copa local y buscará aprovecharse de la alarmante debilidad defensiva que presentará el millonario. La zaga central sufrirá las consecuencias de la seguidilla de lesiones, obligando a arriesgar a futbolistas recién recuperados en un contexto de alta exigencia que expone la mala preparación física del plantel superior.
Las tribunas de la avenida Figueroa Alcorta serán el termómetro de una jornada donde la especulación política y deportiva del cuerpo técnico se pondrá a prueba frente a la intolerancia al fracaso que caracteriza a la institución. El arbitraje del uruguayo Gustavo Tejera estará bajo la lupa en un cruce que puede complicar la clasificación directa a los octavos de final.
La resolución de este planteo mezquino determinará si la estrategia de priorizar el plano local sobre la gloria continental rinde sus frutos o se convierte en un fracaso histórico de la gestión actual.
