El Tesoro y el Departamento de Estado estadounidense incluyeron en su lista de sancionados al colectivo tecnológico italiano Autistici/Inventati y a las organizaciones británica Palestine Action y propalestina Masar Badil. Washington las acusa de integrar redes vinculadas con actividades terroristas y de brindar apoyo logístico o tecnológico.
El Gobierno de Estados Unidos impuso este miércoles sanciones económicas contra tres organizaciones que, según Washington, forman parte de redes transnacionales vinculadas con el terrorismo de extrema izquierda: el colectivo tecnológico italiano Autistici/Inventati, la organización británica Palestine Action y la red propalestina Masar Badil. La medida también alcanzó a dos dirigentes de esta última agrupación.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, incorporó a las tres entidades a su lista de sancionados bajo la acusación de integrar lo que la Administración de Donald Trump denomina “redes terroristas transnacionales de extrema izquierda”.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, sostuvo que las organizaciones representan una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y sus aliados.
A su vez, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló en la red social X que Autistici/Inventati es un “importante colectivo tecnológico de extrema izquierda” utilizado por células antifascistas activas dentro y fuera de Estados Unidos.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que Washington utilizará “todo el peso de sus herramientas económicas” contra este tipo de organizaciones.
Qué acusa Estados Unidos a Autistici/Inventati
Según el Departamento de Estado, Autistici/Inventati, con sede en Italia y también identificado como A/I Collective, proporciona infraestructura digital cifrada a organizaciones de extrema izquierda de Estados Unidos, Europa y otras regiones.
Entre los servicios que ofrece se encuentran cuentas de correo electrónico, alojamiento de sitios web y herramientas destinadas a preservar el anonimato.
De acuerdo con cifras difundidas por el propio Departamento de Estado, el colectivo administra aproximadamente 16.000 buzones de correo y 1.500 sitios web.
Washington sostiene que esa infraestructura fue utilizada para difundir instrucciones relacionadas con la fabricación de explosivos y para ocultar actividades consideradas delictivas frente a las autoridades.
Entre las organizaciones mencionadas figura Rose City Antifa, con sede en Portland, Oregon.
Palestine Action ya había sido prohibida en Reino Unido
La segunda organización sancionada es Palestine Action, una agrupación británica que ya había sido proscrita como organización terrorista por el Gobierno del Reino Unido en julio de 2025.
El Departamento del Tesoro estadounidense sostiene que el grupo respaldó acciones que provocaron lesiones a agentes de la Policía británica y participó de iniciativas destinadas a intimidar empresas y ejercer presión sobre el Gobierno de Londres.
La decisión de Washington representa así una nueva medida contra una organización que ya había sido incluida en el marco de las restricciones antiterroristas británicas.
Qué plantea Washington sobre Masar Badil
En el caso de Masar Badil, las explicaciones oficiales presentan algunas diferencias entre los organismos estadounidenses.
El Departamento del Tesoro describe a la red como una fachada del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización que Estados Unidos mantiene desde hace años en su listado de organizaciones terroristas extranjeras.
La ficha difundida por el Departamento de Estado, en cambio, vincula la sanción con el supuesto control que ejercería sobre Masar Badil la Red de Solidaridad con los Prisioneros Palestinos Samidoun, sancionada por Estados Unidos y Canadá en 2024 y vinculada también al FPLP.
La medida alcanzó además a dos dirigentes de Masar Badil: Rawa Alsagheer, radicada en Brasil, y Zaid Abdulnasser, residente en Alemania. Ambos fueron sancionados por su papel directivo dentro de la organización.
La ofensiva de Trump contra las redes de extrema izquierda
La decisión forma parte de una ofensiva más amplia de la Administración Trump contra organizaciones que Washington vincula con el terrorismo violento de extrema izquierda.
El proceso comenzó en noviembre de 2025, cuando el Departamento de Estado designó como terroristas a distintas células relacionadas con el movimiento Antifa.
La Estrategia de Contraterrorismo de Estados Unidos para 2026 identifica al terrorismo violento de extrema izquierda como una de las tres principales amenazas para el país, junto con el yihadismo y el crimen organizado transnacional.
Las nuevas sanciones se aplican bajo la Orden Ejecutiva 13224, que permite congelar activos vinculados con actos terroristas y prohíbe que ciudadanos o empresas estadounidenses realicen transacciones con las entidades incluidas en la lista.
La OFAC, además, aclaró que las medidas no están dirigidas contra personas únicamente por ejercer actividades de expresión política protegidas por la Constitución.
Las vinculaciones señaladas por la ADL
La Liga Antidifamación (ADL) también documentó la participación de integrantes de Masar Badil y Samidoun en seminarios virtuales junto con representantes de Hamas y los hutíes yemeníes, ambos designados como organizaciones terroristas por Estados Unidos.
Con estas nuevas medidas, el Gobierno estadounidense amplía el alcance de su política de sanciones hacia las estructuras digitales, financieras y organizativas que, según sus autoridades, permiten sostener las actividades de estos movimientos, más allá de sus principales dirigentes.
