El conflicto con Estados Unidos entra en una fase crítica.
La movilización civil busca evitar una ofensiva militar en medio de un ultimátum internacional.
Centrales eléctricas y puentes son los principales puntos donde se concentran los manifestantes. La iniciativa busca generar un impacto político y mediático frente a la presión de Estados Unidos. El foco del conflicto está en el Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial. Las negociaciones continúan, pero sin avances concretos hasta el momento. El riesgo de una intervención militar sigue latente.
El mundo observa con preocupación el desarrollo de un conflicto que podría escalar rápidamente.
