El organismo internacional estimó una expansión del PBI argentino de 2,6% para este año, dos décimas menos que en su informe de junio, y redujo levemente su previsión de inflación. Para 2027 espera un crecimiento del 3% y una variación de precios del 20,5%. Javier Milei expondrá la próxima semana en París, durante el inicio de la Argentina Week.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) actualizó sus perspectivas para la economía argentina y redujo su estimación de crecimiento para 2026. Según el nuevo informe, el Producto Interno Bruto (PBI) avanzaría 2,6% durante este año, mientras que la inflación anual alcanzaría el 30,8%.
Las nuevas cifras representan una modificación respecto de las previsiones difundidas por el organismo en junio. En aquel momento, la OCDE había calculado una expansión del PBI argentino de 2,8% y una inflación del 31,1%.
De esta manera, la entidad internacional recortó en dos décimas porcentuales su pronóstico de crecimiento para la Argentina durante 2026. La actualización se conoció pocos días antes de la presentación que realizará el presidente Javier Milei en la sede de la OCDE en París.
El mandatario argentino participará la próxima semana de la apertura de la Argentina Week, mientras el organismo dará a conocer sus perspectivas tanto para la economía nacional como para el escenario económico internacional.
Para 2027, la OCDE mantuvo una expectativa de crecimiento de la economía argentina del 3%.
Qué espera la OCDE para la inflación argentina
En materia de precios, el organismo también realizó una corrección respecto de su cálculo anterior. Para 2026, proyectó una inflación anual del 30,8%, por debajo del 31,1% estimado en junio.
La tendencia descendente continuaría durante el año siguiente. Para 2027, la OCDE prevé una inflación del 20,5%, lo que supone una reducción de 10,3 puntos porcentuales respecto del 30,8% calculado para 2026.
Las proyecciones del organismo, sin embargo, se ubican por encima de las incorporadas por el Gobierno en el proyecto de Presupuesto 2027.
Las diferencias con las previsiones del Presupuesto
El proyecto presupuestario presentado por el oficialismo contempla un escenario más favorable para la economía argentina durante el próximo año.
El Gobierno estimó un crecimiento del PBI del 4% en 2027, un porcentaje superior al 3% proyectado por la OCDE.
También existen diferencias en materia de inflación. Mientras que el Ejecutivo calculó una variación de precios del 18% para 2027, el organismo internacional proyectó un 20,5%.
La brecha entre ambas estimaciones es de 2,5 puntos porcentuales y refleja que el proyecto de Presupuesto contempla una desaceleración de la inflación mayor a la prevista por la OCDE.
La economía mundial y el impacto del conflicto en Oriente Medio
El informe de la OCDE también analizó las perspectivas para la economía internacional, la evolución de los precios y los riesgos vinculados con el conflicto en Oriente Medio.
Para la economía global, el organismo proyectó un crecimiento del 2,9% durante 2026 y del 3% en 2027.
En ese escenario, la OCDE advirtió que la evolución del conflicto en Oriente Medio continúa siendo incierta y representa un riesgo importante para sus proyecciones.
“La evolución del conflicto en Oriente Medio sigue siendo muy incierta y continuará planteando riesgos considerables para las proyecciones de referencia”, señaló el organismo.
A pesar de ese escenario, la entidad consideró que la economía mundial logró resistir mejor de lo esperado la crisis vinculada con el suministro energético derivada del conflicto.
Sin embargo, la OCDE remarcó que las presiones inflacionarias y la incertidumbre continúan afectando las perspectivas económicas de corto plazo.
“La economía mundial ha resistido mejor de lo esperado la crisis de suministro energético provocada por el conflicto en Oriente Medio, pero las continuas presiones inflacionarias y la incertidumbre están lastrando las perspectivas a corto plazo”, indicó el informe.
El precio de la energía y las proyecciones de inflación
El análisis de la OCDE vinculó parte de sus previsiones inflacionarias con la evolución de los precios internacionales de la energía.
De acuerdo con el organismo, el incremento de los valores energéticos tendrá impacto sobre las estimaciones de inflación de las principales economías durante 2026 y 2027.
En particular, para las economías que integran el Grupo de los 20 (G20), la OCDE proyectó una inflación del 4,1% para 2026.
Para 2027, en tanto, estimó una reducción de la variación de precios hasta el 3,6%.
Según el informe, la evolución de los precios internacionales de la energía constituye uno de los factores que explican estas previsiones para los próximos dos años.
El pedido a los bancos centrales
Ante este escenario, la OCDE planteó que las autoridades monetarias deberán mantener especial atención sobre la evolución de los precios.
“Los bancos centrales deben mantenerse vigilantes y garantizar que las expectativas de inflación estén bien ancladas”, sostuvo el organismo.
A su vez, la entidad señaló la necesidad de avanzar en medidas destinadas a preservar las cuentas públicas y afirmó que “se necesitan mayores esfuerzos para asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas”.
Respecto de las respuestas de los gobiernos frente a la crisis energética, la OCDE recomendó que las medidas sean “específicas y temporales”, con el objetivo de conservar los incentivos destinados al ahorro de energía.
