La propuesta ocupa 14 salas y 1.300 metros cuadrados del Centro Cultural Recoleta y plantea un recorrido de aproximadamente una hora por escenarios y personajes de la historieta. Damián Kirzner y Belén Santa-Olalla contaron cómo combinaron tecnología, narrativa, nostalgia y juego para acercar la creación de Quino a distintas generaciones.
Hay personajes que consiguen permanecer en la memoria colectiva durante décadas después de haber sido creados. Mafalda, la niña protagonista de la historieta de Quino, es uno de ellos. Sus frases, sus dibujos y sus reflexiones sobre la sociedad, la familia, la amistad y los conflictos del mundo forman parte del imaginario de varias generaciones de argentinos.
Con esa premisa fue creada Mafalda Inmersiva, una experiencia encabezada por el director Damián Kirzner que propone llevar al espacio físico el universo que Quino desarrolló durante la década del 60.
El proyecto fue realizado junto con especialistas en nuevas narrativas y tecnología y tiene como escenario al Centro Cultural Recoleta. La propuesta se extiende a lo largo de 14 salas y 1.300 metros cuadrados, con un recorrido estimado de unos 60 minutos por diferentes espacios, personajes y situaciones relacionadas con la historieta.
La experiencia tuvo una presentación previa antes de su inauguración oficial, prevista para este jueves 1° de octubre. Durante el recorrido, los visitantes pueden encontrarse con algunos de los personajes más reconocidos de Mafalda en tamaño real, además de ingresar a recreaciones de distintos ambientes y situaciones que forman parte de la tira.
Tres años de trabajo para llevar a Mafalda fuera del papel
El director Damián Kirzner está al frente de Mediamorfosis, un festival itinerante dedicado a las nuevas narrativas que desde hace más de una década recorre distintos lugares del mundo.
Esa experiencia profesional, según explicó, fue fundamental para poder desarrollar una propuesta de la dimensión de Mafalda Inmersiva.
El proyecto comenzó a gestarse hace tres años, cuando Kirzner decidió unir su relación personal con la historieta con la posibilidad de convertirla en una experiencia inmersiva.
“Hace tres años conecté mi amor por Mafalda de toda la vida con la posibilidad de hacer una muestra inmersiva”, relató.
La propuesta fue presentada ante la familia de Quino, que finalmente aprobó el proyecto con una condición: que la experiencia no estuviera pensada exclusivamente para quienes ya conocían la historieta, sino que también funcionara como una puerta de entrada para las nuevas generaciones.
A partir de ese objetivo, Kirzner explicó: “Construimos una muestra que sirve para que los grandes nos encontremos y nos emocionemos con la Mafalda de siempre y los chicos la descubran jugando”.
El vínculo del director con la obra también tiene una dimensión personal. Se definió como alguien “muy Felipe, muy fantasioso, enamoradizo” y recordó el lugar que ocuparon las historias de Mafalda durante su infancia y adolescencia.
Al volver a leer las tiras para trabajar en el desarrollo de la muestra, Kirzner encontró que muchos de los temas planteados por Quino continúan teniendo vigencia.
“Te das cuenta de que está tan vigente como siempre”, sostuvo.
Para el director, esa actualidad aparece en diferentes cuestiones abordadas por las historietas. Recordó que Mafalda hablaba de la paz mundial en el contexto de la guerra de Vietnam, mientras que actualmente siguen presentes temas como el rol de la mujer, el cuidado del planeta y la amistad entre los chicos.
También resaltó la posibilidad de que personas diferentes puedan vincularse, quererse y convivir pese a sus diferencias.
Un equipo internacional para construir la experiencia
Kirzner comparó su función dentro del proyecto con la tarea de un entrenador de fútbol.
“Me siento un poco un Scaloni, que puede tener el equipo que quiere”, expresó.
La producción reunió a profesionales de Argentina, España, Gran Bretaña y otros mercados internacionales, que participaron en los distintos aspectos necesarios para desarrollar la propuesta.
La experiencia del visitante y el storytelling del recorrido estuvieron a cargo de Belén Santa-Olalla, radicada en Madrid y con experiencia en proyectos transmedia relacionados con Game of Thrones.
Santa-Olalla explicó que la estructura de la experiencia tiene características similares a las de un guion, aunque existe una diferencia fundamental: el público no se limita a observar una historia, sino que avanza físicamente por ella mientras atraviesa los distintos espacios.
La parte técnica y la logística necesarias para que la muestra pueda trasladarse a diferentes lugares quedaron bajo responsabilidad de Andy Gaudenzi y su equipo de Crash Bang, que actualmente trabajan en la itinerancia internacional de una muestra relacionada con el universo de Pixar.
Los herederos de Quino también tuvieron participación durante todo el proceso de desarrollo y estuvieron involucrados en las distintas autorizaciones necesarias para preservar la propiedad intelectual del historietista.
Kirzner relató que, durante la noche previa a la inauguración, los herederos de Quino se emocionaron hasta las lágrimas.
“Para ellos es muy importante mantener vigente a Mafalda”, explicó.
El director también ubicó al personaje dentro de un lugar destacado de la cultura argentina.
“Lo mejor del ser nacional argentino es Mafalda, que está ahí con Gardel, Messi, Maradona, el Papa Francisco”, sostuvo.
Cómo eligieron las tiras que forman parte del recorrido
Para Belén Santa-Olalla, desarrollar la propuesta representó “un reto maravilloso”, principalmente por la enorme cantidad de material disponible.
El universo de Mafalda está compuesto por casi 2.000 tiras, por lo que uno de los principales desafíos del equipo fue seleccionar cuáles podían incorporarse a la experiencia y cómo relacionarlas para construir un recorrido que tuviera coherencia.
“Encontrar cómo unas ideas conectaban con otras fluía porque Quino era un maestro y los temas que tocaba no dejaban puntada sin hilo”, señaló.
Sin embargo, la cantidad de material también obligó a tomar decisiones difíciles.
“Hay tiras que tenés que dejar fuera con mucho dolor. Pero creo que hemos hecho un trabajo de selección que tiene sentido y que la gente va a recordar”, afirmó Santa-Olalla.
La responsable del storytelling también hizo hincapié en la dimensión internacional de la historieta y cuestionó la idea de considerar a Mafalda únicamente como una creación vinculada con Argentina.
“En Argentina se vive como que Mafalda es muy argentina, pero en España es universal”, sostuvo.
Santa-Olalla contó que conoció al personaje durante su propia infancia, a través de un ejemplar de Diez años con Mafalda que había en su casa.
En aquel momento desconocía que Mafalda era argentina y algunas de las palabras utilizadas en las tiras le resultaban extrañas. A pesar de eso, la historieta conseguía transmitirle la sensación de que el personaje podía formar parte de su propio universo.
Desde esa experiencia, resumió el alcance internacional de la obra de Quino: “Aunque es rabiosamente de Argentina, es a la vez rabiosamente universal. Eso es lo que ha permitido que haya podido llegar tan lejos”.
La incorporación de Santa-Olalla al proyecto estuvo vinculada directamente con su relación profesional con Kirzner, construida durante una década a través de Mediamorfosis.
Según relató, cuando el director se comunicó inicialmente con ella mantuvo en secreto el contenido de la propuesta.
“Siempre fue como muy misterioso: ‘todavía no puedo contarte’. Hasta que me dijo ‘Mafalda’ y firmé enseguida”, contó entre risas.
Emoción, nostalgia y juego para distintas generaciones
Antes de la llegada del público, Santa-Olalla explicó qué espera que produzca la experiencia en quienes recorran las 14 salas.
“Mi sueño es que sientan un poquito de lo mismo que hemos sentido nosotros, que ha sido emoción, ternura, nostalgia, compromiso”, señaló.
Uno de los objetivos centrales es generar un encuentro entre distintas generaciones.
Mientras los adultos pueden reencontrarse con la mirada social y política presente en Mafalda, los niños tienen la posibilidad de conocer a sus personajes mediante el juego, la interacción y la creatividad.
Santa-Olalla también destacó que la propuesta busca conservar la capacidad de Mafalda para formular preguntas sobre el mundo y generar nuevas reflexiones.
En ese sentido, recuperó una de las frases de la historieta para transmitir una idea especialmente dirigida a los chicos:
“¿No es increíble todo lo que puede tener adentro un lápiz?”.
La intención es que los niños puedan conectarse con esa dimensión creativa y que, a partir de la experiencia, tengan ganas de inventar y contar sus propias historias.
Un recorrido por los escenarios de Mafalda
Desde el ingreso a Mafalda Inmersiva, la nostalgia aparece como uno de los elementos centrales y acompaña al público a lo largo de las 14 salas.
La primera propuesta se desarrolla en un espacio oscuro, con una pantalla ubicada en el centro de la escena y bancos blancos para que los visitantes puedan sentarse.
Con la narración del propio Kirzner, ese primer ambiente funciona como introducción y anticipa el recorrido posterior por el universo de los personajes.
Uno de los juegos que atraviesa la muestra está pensado tanto para chicos como para adultos: encontrar a Burocracia, la tortuga de la familia, en las distintas habitaciones.
En otra de las primeras salas, los visitantes pueden experimentar un día junto a los personajes mediante una maqueta interactiva que recrea el barrio donde vivía Mafalda.
Allí se representan diferentes escenas de la vida cotidiana, entre ellas el colegio, los juegos y los momentos familiares. El público pasa a formar parte del relato mientras observa las interacciones entre los personajes.
El recorrido continúa por un pasillo que lleva hacia uno de los espacios centrales de la historieta: el departamento de la familia.
La propuesta permite recorrer físicamente el lugar creado por Quino y suma distintos elementos sensoriales. Los visitantes pueden percibir aromas, observar las hormigas que tanto molestaban al padre de Mafalda, descubrir los dibujos de Guille en las paredes y encontrarse con la sopa, uno de los grandes motivos del rechazo de la protagonista.
Después aparece la habitación de Mafalda, rodeada por sus juguetes, sus sueños, sus preocupaciones por el futuro y su interés por el espacio.
Luego, el recorrido incorpora un sector especialmente destinado al juego y al disfrute, con el propósito de equilibrar el componente emocional que atraviesa la experiencia.
Los temas de Quino y los espacios de sus personajes
La muestra también recupera algunos de los principales temas presentes durante los 50 años de historia de la tira.
A través de diferentes pantallas aparecen referencias a cuestiones como la paz, la igualdad social y el calentamiento global, entre otros asuntos abordados por Quino a lo largo de su obra.
Otro de los espacios recreados es el almacén de Manolito, donde pueden observarse distintos elementos relacionados con el personaje y las actividades que desarrolla.
La ambientación incorpora además aromas vinculados con conservas, fiambres y especias, buscando completar la recreación del lugar.
La propuesta suma una sala dedicada íntegramente a Susanita, la amiga de Mafalda que soñaba con casarse, formar una familia y convertirse en madre.
Para representar su universo, el equipo diseñó un espacio predominantemente rosa, con espejos, pantallas interactivas y una ambientación relacionada con los bebés.
La emoción de los herederos de Quino durante la presentación previa a la inauguración también refleja la importancia que tiene para la familia mantener vigente la creación del historietista.
Ese objetivo atraviesa toda la experiencia. Durante 14 salas y 1.300 metros cuadrados, los personajes, las viñetas, los pensamientos y las preguntas de Mafalda dejan por un momento el papel para convertirse en un recorrido físico que busca reunir a quienes crecieron con la historieta y a quienes recién comienzan a descubrirla.
