El hombre fue sentenciado mediante un juicio abreviado por lesiones leves y amenazas simples en un contexto de violencia de género. Tenía antecedentes por robo, fue declarado reincidente y violó una prohibición judicial de acercamiento y contacto con la víctima.
Un hombre fue condenado a 18 meses de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de lesiones leves y amenazas simples, cometidos contra su expareja en un contexto de violencia de género. La sentencia se produjo luego de que la Justicia porteña homologara un acuerdo de juicio abreviado.
La condena fue impulsada por la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°46, que se encontraba interinamente a cargo del fiscal Marcelo Muscillo. El acusado contaba con antecedentes por robo y, en el marco de esta causa, fue declarado reincidente.
La investigación se inició a partir de la denuncia presentada por la hermana de la víctima. Según su relato, el hombre había golpeado a su expareja y también la había herido con un cuchillo. La denunciante sostuvo además que los episodios de violencia se habían intensificado progresivamente.
Como parte de las pruebas incorporadas a la investigación, se sumó un video registrado por una vecina, quien había presenciado uno de los ataques ocurrido en la vía pública.
Luego de tomar intervención en el caso, el fiscal Muscillo imputó al hombre y ordenó distintas medidas restrictivas para proteger a la víctima. Entre ellas se estableció una prohibición de acercamiento y de contacto.
Sin embargo, de acuerdo con la información difundida por el Ministerio Público Fiscal porteño, el imputado incumplió las restricciones impuestas por la Justicia. Ante esta situación, la mujer volvió a denunciarlo.
Durante el proceso, la víctima recibió asistencia de profesionales de la Oficina de Asistencia a Víctimas y Testigos (OFAVyT) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad.
La evaluación realizada por ese organismo determinó que se trataba de una situación de violencia de género “crítica y sostenida”. El análisis contempló la existencia de agresiones físicas y violencia psicológica y emocional, además de un estado de extrema vulnerabilidad de la damnificada.
Frente al incumplimiento de las medidas judiciales y teniendo en cuenta que el acusado contaba con antecedentes por robo, el fiscal Muscillo solicitó su detención inmediata.
Finalmente, las partes alcanzaron un acuerdo para establecer una pena de 18 meses de prisión efectiva por los delitos de lesiones leves y amenazas simples, considerados dentro de un contexto de violencia de género.
El acuerdo fue posteriormente homologado por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°18, a cargo de Ricardo Baldomar.
El hombre ya se encuentra cumpliendo la condena de prisión efectiva.
