La Ciudad se rinde ante el fenómeno de la Fórmula 1 y transforma el corazón de Palermo en una pista de carreras, dejando a los vecinos entre el entusiasmo y la furia por el tránsito imposible.
Buenos Aires se prepara para un show que promete ser histórico, pero el costo para los que circulan por la zona será altísimo. Desde este mismo miércoles 22 de abril, las avenidas Iraola, Sarmiento y Del Libertador empezaron a sufrir bloqueos para montar el escenario del «Road Show to BA 2026». El domingo será el pico máximo de locura, con el rugido del motor de Franco Colapinto atravesando el Monumento a los Españoles, mientras miles de personas quedan atrapadas en un operativo de seguridad que cerrará arterias clave durante 11 horas seguidas.
El cronograma es un laberinto de vallas. A partir del sábado, calles como Sinclair, Godoy Cruz y Lafinur estarán prohibidas incluso para peatones. El domingo 26, el bloqueo será total desde las 7 de la mañana en Sarmiento (entre Santa Fe y Figueroa Alcorta) y Libertador (entre Ugarteche y Salguero). No hay vuelta atrás: el centro de Palermo quedará blindado, con prohibición estricta de acampar y venta ambulante bajo la lupa de un control policial sin precedentes.
Lo que despierta pasiones es ver al pibe de Pilar a las 14:30 sobre la legendaria Flecha de Plata de Fangio, pero el precio es una Ciudad paralizada hasta el miércoles 29 de abril en sectores como Infanta Isabel. Los que viven en la zona tendrán que acreditar domicilio con DNI para poder entrar a sus propias casas, en un evento que mezcla la sinfónica con el ruido de los motores V8.
¿Es un orgullo nacional tener a la F1 de vuelta en las calles o es una falta de respeto al vecino que solo quiere llegar a su trabajo? La grieta porteña se traslada a las pistas: mientras unos esperan el saludo final de Colapinto desde el bus descapotable a las 15:55, otros ya están recalculando sus rutas para no quedar varados en un Palermo que estará, literalmente, fuera de servicio.
La adrenalina del asfalto llega a CABA, pero el embotellamiento se queda a vivir hasta la semana que viene. ¿Vale la pena el show por el caos que genera?
