El Mundial ya no se juega solo en el campo; la previa también se vive entre páginas.
Con el furor mundialista como telón de fondo, el mercado editorial argentino despliega un catálogo diverso que combina la pasión por la Scaloneta con el desafío de la lectura. Desde enciclopedias corales y cuentos que desarman clichés, hasta libros-juego y propuestas de no ficción, esta selección arbitraria —pero necesaria— ofrece una hoja de ruta para que los más chicos vivan el campeonato fuera de la cancha.
El fenómeno Scaloneta: Enciclopedias y mitología
Para quienes buscan el dato preciso o la anécdota oculta, la editorial Planeta propone Scalopedia, una enciclopedia coral escrita por Javier Acuña y Matías Bauso con ilustraciones de Esteban Serrano. Es un recorrido alfabético por el ciclo de Lionel Scaloni, desde el «Abanderado Grandoli» hasta el épico «Ya está».
Por su parte, el ídolo máximo tiene su propio espacio: Lionel Messi. El mejor jugador de fútbol del mundo, de Eduardo Acín Dal Maschio, es un cuento que integra realidad y recursos interactivos, mientras que Busca y encuentra a Leo por el mundo (Catapulta) transforma el talento de Messi en un viaje geográfico y lúdico para los más pequeños. No podemos olvidar la reedición oficial de Dibu Martínez. Pasión por el fútbol, un libro que pone el foco en el esfuerzo y el compromiso del arquero más querido, con ilustraciones de Leo Bolzicco.
Literatura, valores y «desafíos» narrativos
La ficción también tiene su lugar. Leandro Katz, referente en literatura infantil futbolera, presenta títulos fundamentales como ¡Dale campeón! y Cualquiera puede jugar un mundial, obras que, lejos de la épica triunfalista, ponen el foco en la diversidad, la amistad y los vínculos. La sátira y el humor aparecen en Piratas futbolistas, una aventura que enfrenta a los aventureros de los mares contra los tradicionales príncipes, con el sello de O’kif en el arte.
Para quienes buscan una reflexión sobre los valores, ¡Messirve! (Verónica y Florencia Andrés) utiliza la figura de Messi para enseñar perseverancia y confianza a través de «partidos» que funcionan como capítulos de una guía motivacional. En una línea más experimental, Destino de campeón permite que el lector tome el control: con 20 finales posibles, el libro propone una aventura interactiva donde cada decisión marca el destino del protagonista.
Más allá de la cancha: Ciencia, historia y resistencia
Para los lectores curiosos, Nuestro Fútbol (Iamiqué), escrito por Alejandro Wall e ilustrado por Xoana Herrera, ofrece una mirada científica: analiza desde la geometría del balón (un icosaedro truncado) hasta las dinámicas sociales detrás del VAR y el potrero. Si lo que se busca es la tradición, Puro fútbol, de Eduardo Galeano (Siglo para chicos), recopila las mejores crónicas del autor sobre el «juego más bonito del mundo», mientras que La gran historia de los Mundiales, de Pablo Lisotto, ofrece un repaso riguroso desde 1930 hasta la previa de 2026.
La diversidad temática se completa con propuestas como:
Sentir los colores: El enfoque emocional de Iker Ruiz del Barco.
Fútbolsonetos: La poesía de Andrea Kobilsky que inmortaliza desde los tatuajes de Otamendi hasta las cábalas de De Paul.
Steven Leder y los salvadores del fútbol: Una distopía donde el fútbol muere a manos de la tecnología.
Mundialito 2026 y ¿Quién sabe más de fútbol?: Libros-juego, trivias y sopas de letras para poner a prueba la memoria futbolera en familia.
Esta «Selección» de libros no solo busca calmar la ansiedad de la espera, sino ofrecer herramientas para que, cuando el árbitro dé el silbatazo inicial, los lectores tengan una comprensión mucho más profunda —y, sobre todo, apasionada— de la aventura que está por comenzar.
