El costo sigue siendo alto, aunque la relación con los ingresos mejoró levemente.
El acceso a la vivienda propia continúa siendo difícil, pese a una leve mejora en los indicadores.
El costo de una casa de 100 m2 se acerca a los $200 millones, según estimaciones del sector. Esto implica más de 120 salarios promedio, lo que equivale a más de diez años de ingresos completos. Sin embargo, el escenario es algo más favorable que en años anteriores. El crecimiento de los salarios por encima de los costos permitió reducir la brecha.
Aun con esta mejora, la vivienda propia sigue siendo un objetivo difícil de alcanzar.
