Aunque las temperaturas comenzarán a recuperarse de manera gradual, el invierno seguirá haciéndose sentir en buena parte de la Argentina.
Mientras el AMBA tendrá máximas más agradables, el interior bonaerense continuará registrando valores bajo cero y la Patagonia permanecerá bajo alertas por lluvias y fuertes vientos.
Luego de varios días marcados por temperaturas cercanas a los 0 °C, el frío extremo comenzará a perder fuerza de forma paulatina en distintos puntos del país. Sin embargo, el alivio no será inmediato y las condiciones continuarán siendo propias del invierno, con registros que seguirán por debajo de los valores habituales para esta época del año.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este martes la Ciudad de Buenos Aires tendrá una temperatura mínima de 1 °C, mientras que la máxima alcanzará los 17 °C. El incremento se notará principalmente durante las horas de la tarde, aunque las primeras horas del día seguirán siendo muy frías.
La tendencia continuará el miércoles, cuando la mínima prevista para la Capital Federal será de 7 °C y la máxima llegará a los 18 °C. Para el jueves, en tanto, se espera una mínima de 8 °C y una temperatura máxima cercana a los 16 °C. El cielo mayormente nublado durante ambas jornadas podría hacer que la sensación térmica no refleje completamente esa recuperación de los valores.
La situación será diferente en el interior de la provincia de Buenos Aires, donde el frío continuará siendo mucho más intenso que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El SMN anticipó que, especialmente en el sur bonaerense, las temperaturas mínimas podrían descender hasta los -5 °C, mientras que las máximas oscilarán entre los 14 °C y 17 °C.
A pesar de la mejora gradual en las temperaturas, el organismo mantiene vigentes alertas amarillas por frío extremo sobre amplias zonas del centro y norte argentino. Entre las provincias alcanzadas figuran Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, La Rioja y San Juan.
Este nivel de alerta indica un riesgo leve a moderado para la salud, aunque puede representar un mayor peligro para los grupos considerados vulnerables, como los niños, los adultos mayores de 65 años y las personas que padecen enfermedades crónicas.
Mientras tanto, la Patagonia presenta un escenario completamente distinto. Allí continúan activas las alertas meteorológicas por lluvias y fuertes vientos que afectarán especialmente a las regiones cordilleranas.
Para este martes, el SMN prevé una alerta amarilla por precipitaciones, con acumulados estimados de entre 10 y 30 milímetros. En las zonas de mayor altura existe la posibilidad de que las precipitaciones se presenten en forma de lluvia y nieve de manera simultánea.
A esto se suma una alerta amarilla por vientos intensos, con velocidades previstas de entre 40 y 60 kilómetros por hora y ráfagas que podrían alcanzar los 90 km/h en distintos sectores de la región.
Las condiciones se volverán aún más adversas durante el miércoles. El organismo emitió alertas de nivel amarillo y naranja para diferentes áreas patagónicas. En las zonas bajo alerta naranja se esperan acumulados de lluvia de entre 30 y 60 milímetros, aunque en algunos puntos esos valores podrían ser superados. En las regiones con alerta amarilla, las precipitaciones oscilarán entre los 10 y 30 milímetros. En ambos casos, continuará existiendo la posibilidad de lluvias mezcladas con nieve en las áreas de mayor altitud.
Más allá del ascenso gradual de las temperaturas, el frío persistirá durante varios días. Según el sitio especializado Meteored, la masa de aire polar comenzará a debilitarse lentamente, aunque las temperaturas seguirán ubicándose por debajo de los promedios habituales, sobre todo durante las primeras horas de cada jornada.
Las proyecciones indican que en el norte argentino los registros volverán a ubicarse entre los 20 °C y 25 °C recién hacia la tarde del jueves. En la región central, las máximas se mantendrán entre los 13 °C y 18 °C, mientras que la Patagonia continuará siendo la zona más fría del país, con localidades donde las temperaturas máximas no llegarán siquiera a los 10 °C.
Además, las heladas seguirán formando parte del panorama matutino en gran parte de la región Pampeana, Cuyo, el centro del país y amplios sectores patagónicos. Si bien estos episodios perderán intensidad respecto de la ola polar registrada durante la semana pasada, continuarán siendo una característica predominante durante las primeras horas del día.
