El legislador de la UCR-Evolución impulsa una reforma de la Ley Orgánica de Comunas para fortalecer las competencias, el presupuesto y la capacidad de gestión de las Juntas Comunales.
El legislador porteño Guillermo Suárez, integrante del bloque UCR-Evolución, presentó en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires un proyecto de ley que propone modificar la Ley Orgánica de Comunas con el objetivo de profundizar el proceso de descentralización y otorgar mayores herramientas de gestión a las Juntas Comunales.
La iniciativa busca ampliar las facultades de las Comunas, fortalecer su participación en la planificación de obras públicas y dotarlas de mayor autonomía administrativa y presupuestaria. En los fundamentos del proyecto, Suárez sostiene que la reforma apunta a cumplir con un mandato previsto por la Constitución de la Ciudad y afirma que «esta iniciativa no propone un ajuste menor: propone dar el paso que la Ley 1.777 no dio, y que la Constitución siempre exigió».
El proyecto plantea un diagnóstico crítico sobre el funcionamiento actual del sistema comunal. Según el texto, las quince Comunas carecen de jurisdicción presupuestaria propia y no administran patrimonio de manera autónoma. Además, señala que su participación en la elaboración del presupuesto se limita a una instancia informativa, por lo que considera que actualmente funcionan como áreas desconcentradas de la administración central y no como verdaderos gobiernos de cercanía.
Entre los principales cambios propuestos figura la creación de un piso mínimo de financiamiento para las Comunas. La iniciativa establece que el presupuesto destinado al conjunto de ellas no podrá ser inferior al 3% del Presupuesto General de la Ciudad y que su distribución deberá realizarse mediante criterios objetivos vinculados con la cantidad de habitantes, la vulnerabilidad social y la superficie de cada jurisdicción.
El proyecto también incorpora una mayor participación de las Juntas Comunales en las decisiones relacionadas con obras públicas y servicios que impacten en cada barrio. Para ello, propone la implementación de un dictamen comunal previo para proyectos, licitaciones y planes de alcance local. Asimismo, el Gobierno porteño debería informar a cada Comuna con al menos 60 días de anticipación antes de adoptar decisiones administrativas vinculadas a esos proyectos.
Otro de los ejes de la propuesta apunta al fortalecimiento institucional mediante la creación de equipos técnicos permanentes integrados por profesionales especializados en arquitectura, ingeniería, derecho, administración y finanzas públicas. Además, contempla programas de capacitación continua y nuevos mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
Según el legislador, la iniciativa busca consolidar un modelo de gobierno de mayor proximidad con los vecinos y avanzar en una descentralización efectiva. En ese sentido, sostiene que las Comunas fueron concebidas como el nivel de gobierno más cercano a la ciudadanía, aunque considera que ese objetivo aún no se alcanzó plenamente.
Como cierre, el proyecto plantea tres ejes centrales para la reforma: una gestión presupuestaria con recursos propios y criterios objetivos de distribución, el fortalecimiento de la capacidad técnica para administrar esos recursos y una división más clara entre las funciones ejecutivas y deliberativas dentro de las Juntas Comunales.
