El Gobierno prepara cambios en la Ley 27.799 que permitirían que más contribuyentes accedan al régimen simplificado. El tributarista César Litvin anticipó que se eliminarían los límites de ingresos y patrimonio y que habría mayores garantías ante eventuales reclamos de ARCA.
El Gobierno prepara una serie de modificaciones a la denominada Ley de Inocencia Fiscal con el objetivo de ampliar el alcance del régimen simplificado y movilizar hasta US$ 170.000 millones que se encuentran fuera del sistema. Según anticipó el tributarista César Litvin, los cambios permitirían que más contribuyentes puedan adherir y contarían con mayores herramientas de defensa frente a eventuales reclamos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
“Más gente va a poder entrar al régimen simplificado”, sostuvo Litvin al referirse a las modificaciones que el Ejecutivo presentará sobre la Ley 27.799. Entre los principales cambios previstos se encuentra la eliminación de los límites de ingresos y patrimonio que actualmente condicionan el acceso al esquema.
En diálogo con Ignacio Ortelli por Radio Rivadavia, el especialista explicó que el nuevo proyecto buscaría responder a algunas de las principales inquietudes planteadas por tributaristas y asesores desde la aprobación de la normativa. En ese sentido, señaló que se reforzaría la seguridad jurídica, se elevarían los umbrales para considerar significativa una diferencia impositiva y se ampliarían las posibilidades de defensa de los contribuyentes.
El Gobierno tiene previsto presentar este miércoles 22 de julio las modificaciones al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias. La iniciativa será explicada por el ministro de Economía y el oficialismo prevé enviarla al Congreso durante esta semana, con la expectativa de que pueda ser tratada en las próximas semanas.
El régimen simplificado de Ganancias es de adhesión voluntaria y no modifica el monto del impuesto que debe pagar cada contribuyente. La principal diferencia está relacionada con la información que se debe presentar ante el organismo fiscal.
Quienes ingresen al esquema podrán realizar una declaración jurada con menor cantidad de información patrimonial. De esta manera, no deberán detallar qué bienes compraron o vendieron, cuánto consumieron ni cómo evolucionó su patrimonio durante el período fiscal.
“Es una declaración jurada simple y de mucha más intimidad para el contribuyente respecto de lo que tiene que suministrarle al organismo fiscal”, destacó Litvin.
Qué es el “tapón fiscal” del régimen simplificado
Uno de los principales beneficios del sistema es el denominado “tapón fiscal”. Según explicó el tributarista, cuando un contribuyente presenta y paga correctamente el impuesto correspondiente a un período, se presume que los años anteriores también fueron declarados de manera correcta.
“El organismo fiscal no puede meterse a analizar años anteriores. Si el contribuyente paga correctamente 2025, se produce un bloqueo fiscal hacia atrás”, señaló Litvin.
En la práctica, este mecanismo limita la posibilidad de que ARCA revise períodos fiscales anteriores que todavía no hayan prescripto. Para el especialista, el efecto es similar al de una regularización, aunque aclaró que técnicamente no se trata de un blanqueo ni de una moratoria.
La adhesión al régimen no implica pagar más ni menos impuestos. El beneficio está relacionado con la simplificación de la declaración jurada y con las condiciones fiscales que se generan cuando el contribuyente cumple correctamente con sus obligaciones.
Más contribuyentes podrían acceder
Uno de los cambios centrales que anticipó Litvin está relacionado con los requisitos de ingreso. El régimen original establecía determinados límites de ingresos y patrimonio para poder adherir, una condición que había generado cuestionamientos entre especialistas.
De acuerdo con el tributarista, el proyecto que prepara el Gobierno eliminaría esos parámetros. De esta manera, el régimen simplificado dejaría de estar restringido a personas con determinados niveles de ingresos o patrimonio.
“Traducido al castellano, significa que más gente va a poder entrar en el régimen simplificado”, afirmó Litvin.
El alcance definitivo de la modificación dependerá de la letra final del proyecto, que será presentada por el Gobierno antes de su envío al Congreso.
Qué ocurrirá si ARCA encuentra diferencias
Otro de los puntos que se modificarían está relacionado con las diferencias que puedan surgir entre el impuesto declarado por un contribuyente y el monto determinado por ARCA.
Según explicó Litvin, una diferencia inferior a $5 millones de impuesto no sería considerada una “discrepancia significativa” y, por lo tanto, no implicaría la pérdida automática de los beneficios del régimen.
En caso de que el monto supere ese límite, el contribuyente tendría la posibilidad de presentar una defensa o abonar la suma reclamada sin quedar excluido de manera inmediata del esquema.
“Eso deja mucho más tranquilo al contribuyente, porque no va a existir la posibilidad de que se le caiga el régimen por cualquier diferencia. Fortalece la defensa y la seguridad jurídica”, sostuvo el especialista.
Litvin vinculó este cambio con el concepto de “inocencia fiscal”, ya que la responsabilidad de demostrar la existencia de una irregularidad recaería principalmente sobre el organismo fiscal.
Según explicó, bajo el esquema anterior, cuando un contribuyente recibía una determinación de oficio debía demostrar que el cálculo realizado por el organismo era incorrecto. Con las nuevas condiciones, ARCA debería aportar las pruebas que respalden el ajuste realizado.
Qué busca el Gobierno con los dólares fuera del sistema
El régimen también apunta a generar mayor previsibilidad para quienes tienen ahorros en dólares fuera del sistema financiero y buscan utilizarlos para realizar consumos o inversiones.
Litvin aclaró que los fondos deben provenir de actividades lícitas, aunque no hayan sido declarados oportunamente ante el fisco. Entre los ejemplos mencionó ingresos provenientes de ventas o servicios no declarados y ahorros acumulados como una forma de protegerse frente a la pérdida de valor del peso.
El objetivo oficial es que esos dólares puedan utilizarse para adquirir inmuebles, realizar inversiones financieras, viajar o consumir sin que su utilización derive automáticamente en un reclamo fiscal.
“La idea del Gobierno es que esta gente pueda usar esos dólares, comprar inmuebles, invertir en actividades financieras, viajar o consumir”, explicó el tributarista.
El especialista también señaló que mantener los billetes inmovilizados puede implicar una pérdida de poder adquisitivo debido a la inflación internacional, por lo que consideró que el nuevo esquema podría favorecer su incorporación a la economía formal.
De todos modos, el régimen no contempla fondos provenientes de actividades ilegales ni impide investigaciones relacionadas con lavado de activos u otros delitos.
La recomendación de César Litvin
Para Litvin, las modificaciones previstas permitirían resolver algunas de las dudas que hasta el momento habían generado reparos entre potenciales adherentes.
“El proyecto amplía la cantidad de personas que pueden optar por el régimen y refuerza la seguridad jurídica y las posibilidades de defensa”, afirmó.
El tributarista aseguró que recomendaría adherir al esquema incluso a quienes no tengan dólares guardados fuera del sistema, debido a las ventajas que ofrece la simplificación de la declaración jurada y el denominado “tapón fiscal”.
“No se paga ni más ni menos. Se paga lo mismo, pero se obtienen los beneficios de una declaración jurada simple y del tapón fiscal”, resumió.
El texto definitivo será presentado por el Gobierno antes de ser enviado al Congreso. Allí se conocerán los parámetros finales, los mecanismos para resolver eventuales diferencias con ARCA y las condiciones que deberán cumplir los contribuyentes para conservar los beneficios del régimen simplificado.
