El jefe de Gabinete, Diego Santilli, busca cerrar un acuerdo con los mandatarios del Norte Grande para garantizar en el Senado la aprobación del proyecto que ya tiene media sanción de Diputados. En paralelo, el Gobierno analiza una iniciativa específica para reducir el impacto del alto consumo eléctrico durante el verano.
El Gobierno nacional aceleró las negociaciones con los diez gobernadores del Norte Grande para garantizar en el Senado la aprobación del proyecto de Zonas Frías y, al mismo tiempo, abrir una discusión específica sobre un eventual régimen de beneficios para las llamadas zonas cálidas.
La estrategia de la Casa Rosada consiste en mantener separados ambos debates: primero, conseguir el respaldo necesario para que el proyecto que ya fue aprobado por Diputados avance en la Cámara alta y, posteriormente, habilitar una discusión legislativa propia para las provincias que reclaman una tarifa diferencial debido al elevado consumo de electricidad durante los meses de calor.
El principal articulador de la negociación es el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantuvo contactos durante el fin de semana con los gobernadores de la región con el objetivo de llegar a la reunión de este miércoles en Posadas con posiciones más cercanas.
En el oficialismo consideran que un entendimiento permitiría resolver dos cuestiones al mismo tiempo: reducir un frente de conflicto con las provincias del norte y asegurar los votos necesarios para aprobar Zonas Frías en el Senado sin introducir modificaciones que obliguen al proyecto a regresar a la Cámara de Diputados.
Los diez gobernadores que se reunirán en Posadas
La cumbre del Norte Grande contará con la presencia de los diez gobernadores de la región, pese a las diferencias políticas y a los distintos niveles de vínculo que mantienen con la administración de Javier Milei.
Participarán el anfitrión, el misionero Hugo Passalacqua; Gustavo Sáenz, de Salta; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca; Carlos Sadir, de Jujuy; Leandro Zdero, de Chaco; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Elías Suárez, de Santiago del Estero; Ricardo Quintela, de La Rioja, y Gildo Insfrán, de Formosa.
El encuentro tendrá un componente político particular porque reunirá a mandatarios que mantienen canales de cooperación con la Casa Rosada junto con otros que sostienen una relación de fuerte enfrentamiento con el Gobierno nacional.
Entre los gobernadores más críticos aparecen Quintela y Suárez, este último alineado con el liderazgo de Gerardo Zamora en Santiago del Estero.
Santilli y Caputo también viajarán a Catamarca
La negociación política tendrá continuidad el jueves 13 de agosto, cuando Diego Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo, viajen a Catamarca para reunirse con Raúl Jalil y Elías Suárez.
El objetivo será poner en marcha la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra financiada mediante un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El proyecto demandará $99.769 millones, tendrá un plazo de ejecución de 36 meses y alcanzará a 35.900 habitantes de Catamarca y Santiago del Estero. La iniciativa contempla la construcción de dos plantas potabilizadoras y 50 kilómetros de acueducto.
La presencia conjunta de Santilli y Caputo incorpora así un componente de gestión a las conversaciones políticas que el Ejecutivo mantiene con los gobernadores del Norte Grande.
El antecedente de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada
Para el Gobierno, la reunión de Posadas también será una prueba después de lo ocurrido durante el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La iniciativa consiguió ser aprobada, pero el oficialismo tuvo que resignar dos capítulos que consideraba centrales para conseguir los votos necesarios en el Congreso.
Uno de ellos buscaba ampliar los límites para la adquisición de tierras rurales por parte de inversores extranjeros, mientras que el otro proponía eliminar las restricciones para la venta de terrenos afectados por incendios.
Ambos artículos fueron eliminados del texto final, una situación que dejó en evidencia la capacidad de los gobernadores para condicionar partes de la agenda oficial cuando consideran que existen intereses territoriales involucrados.
Ese antecedente explica parte del movimiento de Santilli durante el fin de semana. En la Casa Rosada buscan anticiparse a posibles objeciones provinciales y alcanzar un acuerdo antes de que el debate por Zonas Frías llegue al recinto del Senado.
El Gobierno quiere separar Zonas Frías de las zonas cálidas
La fórmula que se analiza consiste en separar el proyecto de Zonas Frías, que ya cuenta con media sanción de Diputados, del reclamo del Norte Grande por una tarifa diferencial durante los meses de temperaturas extremas.
El entendimiento plantearía dos etapas.
La primera sería inmediata y tendría carácter parlamentario: conseguir que el Senado apruebe el proyecto que ya avanzó en Diputados.
La segunda requeriría elaborar una nueva iniciativa destinada a establecer condiciones diferenciales para las provincias donde las altas temperaturas generan durante varios meses un consumo extraordinario de electricidad.
Los gobernadores del norte sostienen que existe una situación comparable con la de las regiones que cuentan con beneficios asociados al frío. Mientras en esas zonas se reconoce el mayor consumo necesario para calefaccionar los hogares, las provincias del Norte Grande plantean que durante el verano el uso de sistemas de refrigeración también se vuelve indispensable para numerosos hogares.
Qué busca evitar la Casa Rosada
La intención del Ejecutivo es que el reclamo por las zonas cálidas no interfiera con el tratamiento inmediato de Zonas Frías.
De esta manera, los gobernadores tendrían una vía institucional para canalizar su demanda, mientras que el Gobierno podría evitar que el planteo termine incorporándose al proyecto que ya fue aprobado por Diputados o genere modificaciones que obliguen a reiniciar parte del trámite legislativo.
La negociación no supone formalmente un intercambio entre ambas iniciativas, aunque los dos debates comenzaron a avanzar en paralelo.
Para la Casa Rosada, esta alternativa también permitiría evitar que la discusión por los subsidios energéticos se transforme en una disputa entre regiones y avanzar hacia un criterio que contemple las distintas necesidades derivadas de las condiciones climáticas del país.
Sin embargo, todavía resta definir un punto central: cuánto costaría fiscalmente un eventual régimen para las zonas cálidas y cómo se financiaría.
El reclamo de las provincias del Norte Grande
La discusión técnica sobre el futuro beneficio todavía no está cerrada. Una vez que los gobernadores alcancen una posición común, deberán definirse aspectos como las provincias y localidades alcanzadas, los períodos de vigencia, los niveles de consumo contemplados y los mecanismos necesarios para aplicar una eventual tarifa diferencial.
También deberá determinarse cómo compatibilizar el nuevo esquema con la política energética del Gobierno de reducción y focalización de subsidios.
Por eso, desde la Casa Rosada consideran importante que la propuesta sea elaborada junto con las provincias y no mediante una decisión unilateral de la Nación.
La intención oficial es que los gobernadores participen de la construcción del régimen y que el eventual proyecto llegue posteriormente al Congreso con un respaldo regional amplio.
Una negociación clave para el Gobierno
La participación directa de Santilli forma parte de una estrategia más amplia para ordenar la relación entre el Ejecutivo y los gobernadores en un escenario en el que buena parte de la agenda legislativa de Milei depende de bloques provinciales y aliados.
Sin mayoría propia en el Congreso, la Casa Rosada necesita construir acuerdos proyecto por proyecto. En el Senado, además, la posición de los gobernadores conserva una influencia importante sobre numerosos legisladores.
En ese contexto, Santilli quedó en el centro de las negociaciones con las provincias. Su objetivo durante el fin de semana fue reducir las diferencias antes de la reunión de Posadas y evitar que la cumbre se convierta en un nuevo foco de confrontación.
Si los diez gobernadores logran establecer una posición común, el Ejecutivo podría obtener para Zonas Frías un respaldo que exceda a sus aliados habituales. A cambio, los mandatarios tendrían una vía para presentar el futuro régimen para las zonas de calor extremo como una construcción regional.
El primer test será este miércoles en Posadas, donde los gobernadores buscarán definir una postura común y establecer las bases del proyecto que comenzarán a trabajar junto con el Gobierno nacional.
Si el entendimiento se consolida, el efecto inmediato para la Casa Rosada será despejar el camino para que Zonas Frías avance hacia su sanción definitiva en el Senado.
Para Santilli, además, el acuerdo tendría un alcance político que excede la cuestión energética: le permitiría mostrar una negociación transversal con gobiernos provinciales de distintos signos políticos y construir apoyos para la agenda parlamentaria de la administración de Milei.
De todos modos, la negociación todavía deberá atravesar la instancia decisiva de esta semana. Hasta entonces continuarán los contactos entre Nación y las provincias para intentar llegar a Posadas con la mayor cantidad de diferencias resueltas.
