Escándalo y horror en el Conurbano. Un chico de 12 años tuvo que hacer el trabajo de la policía: sospechó del novio de su madre y encontró el cadáver en el patio. El femicida, un delincuente con antecedentes, se escapó como una rata. ¡Justicia ya!
La realidad del Conurbano volvió a superar cualquier película de terror, pero con una crueldad que indigna hasta los huesos. Un nene de solo 12 años, cansado de las mentiras del novio de su mamá y movido por un presentimiento desgarrador, se puso a cavar solo en el fondo de una casa en la zona sur. ¿Qué encontró? El brazo de su madre, de 35 años, enterrado como si fuera basura. Mientras el Estado mira para otro lado y la policía llega tarde, un chico tuvo que descubrir el femicidio de su propia madre porque el asesino, un tipo con antecedentes penales que debería haber estado controlado, le dijo en la cara: «No la vas a ver más». ¡Es una vergüenza total!
El horror comenzó el 2 de abril. Desde ese día, la mujer estaba desaparecida y el sospechoso, un sujeto de 30 años con un prontuario que mete miedo, se paseaba como si nada. Cuando el hijo de la víctima fue a preguntar por ella, este cínico le dijo que no estaba, pero el nene vio la tierra removida. La frase que lo cambió todo fue una amenaza directa: «No vas a volver a verla más».
Frente a la inacción de todos, el nene volvió el sábado y empezó a escarbar. Dio con un tatuaje y el mundo se le vino abajo. El cuerpo de la mujer estaba con un trapo en la boca y en avanzado estado de descomposición. ¿Y el asesino? Bien, gracias. Se tomó el palo antes de que los patrulleros de la DDI de Lomas de Zamora aparecieran por el lugar. Ahora lo buscan, pero el daño ya es irreparable y la furia en el barrio es total.
Este no es un caso más de «violencia». Es el resultado de un sistema judicial que deja sueltos a tipos peligrosos hasta que matan. El sospechoso ya tenía antecedentes penales. ¿Qué hacía en la calle? ¿Quién lo controlaba? Hoy hay un nene traumado de por vida por haber tenido que desenterrar a su mamá porque nadie lo escuchó antes.
La autopsia dirá cómo la mató, pero la sociedad ya dictó sentencia: queremos al asesino tras las rejas ahora mismo. No puede ser que en este país un nene de 12 años tenga que ser el investigador, el policía y el que encuentre el cuerpo de su madre. ¡Basta de impunidad! ¡Que caiga todo el peso de la ley sobre este cobarde!
