Un hombre las conoció en un boliche de Constitución y terminó drogado mientras le vaciaban el departamento y usaban todas sus tarjetas.
La noche porteña vuelve a mostrar su cara más oscura con una estafa que parece no tener fin. Un vecino que salió a divertirse a un boliche de Constitución terminó viviendo una pesadilla tras invitar a dos mujeres a su casa en Caballito. Lo que empezó como un brindis terminó con la víctima inconsciente y su vivienda saqueada por delincuentes que no perdonaron ni los ahorros ni la tecnología.
La impunidad de estas «viudas negras» llegó a tal punto que, tras dejar al hombre tirado, se dedicaron a pasear sus tarjetas por comercios y plataformas digitales como si fueran propias. La indignación crece al conocerse que una de las detenidas, de apenas 31 años, ya tenía siete antecedentes penales por robos y encubrimientos, lo que abre el debate sobre la puerta giratoria en la justicia porteña.
Los allanamientos realizados en Villa Soldati e Ingeniero Budge permitieron recuperar parte de lo robado, incluyendo consolas de videojuegos y celulares. Sin embargo, el daño económico y la vulnerabilidad en la que quedó el vecino de la Comuna 6 exigen una respuesta más dura ante una modalidad delictiva que se repite sistemáticamente en los barrios de la Ciudad.
Mientras las acusadas esperan ser indagadas por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional número 14, la pregunta queda flotando en el aire. ¿Cómo es posible que una persona con semejante prontuario estuviera libre para volver a atacar? La seguridad en las zonas de esparcimiento nocturno vuelve a quedar bajo la lupa de una sociedad que ya no tolera más excusas.
