La cuarta marcha federal copó la Capital con una exigencia unificada: que la Corte Suprema frene el ajuste que está asfixiando a la educación pública.
La Ciudad de Buenos Aires volvió a ser el epicentro de la furia universitaria. Con columnas que bajaron desde Recoleta y Monserrat para reventar la Plaza de Mayo, la comunidad educativa no solo le reclamó fondos al Ejecutivo, sino que fue por más y le exigió a la Corte Suprema de Justicia que intervenga ante lo que consideran un «desprecio institucional» sin precedentes.
El dato que circula en los pasillos de las facultades y que indigna a los porteños es demoledor: las transferencias a las universidades nacionales se desplomaron un 45,6% en términos reales. Con el presupuesto funcionando a menos de la mitad de su capacidad, los hospitales universitarios y los laboratorios de ciencia están al borde del cierre técnico, transformando el derecho a estudiar en una carrera de obstáculos.
La polémica subió de tono cuando los rectores y gremios denunciaron que el Gobierno se «alzó» contra el Congreso y la Justicia al ignorar la Ley de Financiamiento. Con el apoyo de la CGT y sectores de la oposición, el reclamo dejó de ser meramente salarial para transformarse en una batalla política por el control de los recursos estratégicos del país.
Mientras los salarios docentes tocan su piso histórico y los investigadores huyen del sistema por no cubrir la canasta básica, la pregunta en las calles de la Capital es una sola: ¿es este un ajuste necesario o es el fin de la universidad pública tal como la conocemos? La grieta se profundiza y el futuro de miles de estudiantes porteños queda rehén de una pelea de poderes que no parece tener techo.
La Plaza habló y el documento fue tajante: lo que se está rompiendo es el contrato social que nos mantiene en un estado de derecho. Con el desfinanciamiento golpeando la puerta de cada aula, el conflicto entra en una etapa de definición judicial que marcará el pulso de la Ciudad en las próximas semanas.
¿Hasta cuándo puede aguantar la educación pública sin presupuesto o sos de los que creen que hay que recortar en todos lados?
