El informe forense preliminar confirmó que el joven de 15 años sufrió feroces golpes y hemorragias internas, pero la justicia todavía no puede determinar cuál fue la lesión fatal.
El horror y la indignación crecen a cada hora en torno a la trágica muerte de Kevin Martínez. El primer adelanto de la autopsia reveló que el cuerpo del adolescente presentaba politraumatismos severos producto de una agresión brutal tras un choque vial, pero el estudio médico falló en dar la respuesta más urgente: qué golpe exacto terminó con su vida. La falta de precisiones científicas inmediatas estira la agonía de un caso que ya genera un repudio masivo.
La reconstrucción del hecho estremece y expone un nivel de violencia descontrolado. Tras una colisión entre una moto y un auto conducido por una mujer de 25 años, el escenario se transformó en una carnicería. Un video clave en manos de la fiscalía muestra una secuencia salvaje que terminó de la peor manera. Mientras los familiares exigen respuestas inmediatas, los peritos forenses admiten que se necesitarán estudios complementarios para echar luz sobre el ataque.
La pasividad y el rol de las fuerzas de seguridad en el lugar del hecho encendieron la polémica. El propio municipio tuvo que salir a emitir un comunicado de urgencia ante los cuestionamientos generalizados por el accionar del personal policial que presenció la agresión. El debate sobre la desprotección en la vía pública y la lentitud judicial para detener a los responsables directos está instalado en la opinión pública.
Por el momento, la causa está insólitamente caratulada como homicidio culposo, una decisión judicial que despierta sospechas y bronca generalizada debido a las pruebas fílmicas que muestran una agresión directa posterior al accidente de tránsito. La SubDDI local quedó a cargo de unas actuaciones que se encuentran bajo la lupa de toda la sociedad.
El desenlace de esta investigación depende ahora de las pericias finales, en un clima de tensión absoluta donde la impunidad parece ganar terreno. La exigencia de justicia se contrapone con los tiempos burocráticos de los tribunales, dejando abierta una herida profunda que promete nuevas e intensas jornadas de protesta.
