Una iniciativa en la Legislatura porteña pretende frenar los negocios ocultos detrás del mantenimiento de los edificios y obligará a declarar los vínculos de sangre.
El descontrol en el cobro de las expensas encontró un nuevo frente de batalla en los escritorios parlamentarios de la Ciudad de Buenos Aires. Un fuerte proyecto de ley busca poner la lupa sobre las dudosas decisiones de los administradores de consorcios, quienes a partir de ahora quedarán obligados por ley a transparentar cualquier tipo de contratación que involucre a sus propios familiares, socios o empresas encubiertas.
La propuesta legislativa apunta directo al corazón de un negocio que genera sospechas generalizadas en los pasillos de las torres porteñas. El texto prohíbe taxativamente la contratación de bienes, servicios u obras con proveedores que mantengan un interés personal con la administración, tipificando el ocultamiento de estos datos como una infracción grave sujeta a duras sanciones administrativas.
El entramado de parentescos que la normativa intenta desarticular abarca desde cónyuges y convivientes hasta familiares de tercer grado de consanguinidad. Si el encargado de manejar los fondos del edificio pretende contratar la empresa de pintura de su cuñado o el servicio de plomería de su hijo, deberá informarlo detalladamente y por escrito a la asamblea de propietarios.
La reforma busca actualizar una ley que tiene más de dos décadas de vigencia y que ha quedado totalmente obsoleta frente a las maniobras de opacidad en la liquidación de gastos comunes. El universo de la propiedad horizontal en la capital federal arrastra un histórico descontento por la falta de herramientas legales efectivas para controlar los presupuestos de reparación.
La discusión en las comisiones de la Legislatura promete reactivar un debate histórico sobre los abusos en la propiedad horizontal y la desprotección de los propietarios. Si los votos acompañan la reforma, el negocio de los prestadores cautivos llegará a su fin, abriendo un escenario de fuerte resistencia corporativa en un sector acostumbrado a manejarse sin dar demasiadas explicaciones.
