La conductora estrella no logra recuperarse de su cuadro de bronquitis y su nieta volverá a ocupar la cabecera este fin de semana con invitados que prometen sacar chispas.
La salud de Mirtha Legrand vuelve a ser el centro de la escena porteña tras confirmarse que la diva deberá extender su reposo para evitar complicaciones mayores. Con doce días de un cuadro gripal que no cede, Marcela Tinayre fue tajante al explicar que su madre no está en edad de arriesgarse, dejando el terreno libre para que Juana Viale tome el mando absoluto de las cenas y los almuerzos del sábado y domingo.
La polémica no tarda en encenderse entre los seguidores del ciclo: ¿está la nieta a la altura de sostener el programa más emblemático de la televisión argentina durante tanto tiempo? Este sábado, Juana recibirá a periodistas de peso como María O’Donnell y Luciana Geuna, junto a Julián Weich y el economista Miguel Ángel Boggiano, en una mesa que huele a debate político fuerte mientras compiten contra el reality de la vereda de enfrente.
El domingo la apuesta vira hacia el espectáculo con figuras como Gustavo Garzón y Barbie Vélez, intentando frenar el avance de la música popular en la competencia directa. La ausencia de Mirtha se siente en el aire y la audiencia se divide entre quienes apoyan la renovación familiar y los nostálgicos que exigen el regreso de la dueña de casa para poner orden entre los invitados.
Mientras el estado bronquial de la Chiqui se mantiene bajo estricta vigilancia médica, la pantalla de El Trece se convierte en un laboratorio de prueba para medir si el formato resiste sin su pilar fundamental. El debate en los cafés y redes sociales de la Ciudad ya no es solo sobre quiénes se sientan a comer, sino sobre si este reemplazo forzado terminará convirtiéndose en algo definitivo.
La incógnita sobre el alta médica definitiva sigue latente y el rating será, una vez más, el juez implacable de esta nueva ausencia.
