El acceso al espacio urbano en la Capital Federal continúa consolidándose como un privilegio exclusivo de las elites, dejando en evidencia la profunda desigualdad que fractura a los barrios porteños.
El más reciente relevamiento sobre el mercado inmobiliario reveló el mapa de la disparidad económica en la ciudad a través de los precios de venta y alquiler de cocheras en junio de 2026, donde la especulación inmobiliaria y la falta de planificación pública empujan los valores hacia niveles inaccesibles para cualquier trabajador.
En la cima de la pirámide de la exclusividad, el barrio de Palermo lidera con valores exorbitantes. Una cochera de 20 metros cuadrados con cuatro décadas de antigüedad en la zona de la calle Julián Álvarez al 1400 alcanza el precio ultrajante de US$ 50.000. Casi en la misma línea, en la calle Amenábar al 50, otro espacio de 14 metros cuadrados se cotiza a US$ 49.999, manteniendo la exclusividad restringida únicamente para los propietarios de un condominio de lujo de la zona. En el sector intermedio de privilegios, los barrios del corredor norte y las zonas portuarias exponen cifras que siguen fuera de la realidad popular: en Núñez, una unidad a estrenar en la Avenida Cabildo al 4600 cuesta US$ 43.000; en Puerto Madero, sobre Rosario Vera Peñaloza al 500, se piden US$ 37.000, mientras que en Palermo, en la Avenida Santa Fe al 3600, el valor se fija en US$ 35.000.
En contrapartida, las áreas históricamente vinculadas a la actividad comercial intensiva y a la circulación de la clase trabajadora registran los precios de venta más bajos, reflejo de la pérdida de valor y del abandono estructural del centro urbano. En la Avenida Rivadavia al 500 (San Nicolás y Microcentro), se encuentran cocheras entre US$ 3.500 y US$ 3.700, mientras que en la zona de Once (Presidente J. Evaristo Uriburu al 400) los precios rondan los US$ 3.900.
La disparidad se repite con la misma crudeza en el mercado de los alquileres mensuales. Mientras que en Puerto Madero (Juana Manso al 400) el costo alcanza unos dolarizados US$ 260 por mes, y en Núñez (Quesada 2422) o Palermo (3 de febrero y Av. Cabildo) los alquileres oscilan entre $300.000 y $270.000 mensuales, los sectores populares encuentran en el fondo de la tabla opciones de $80.000 en Almagro (Mario Bravo 800), $95.000 en el Microcentro y $100.000 en Villa Santa Rita (Camarones 3250). Frente a este escenario de mercantilización absoluta del espacio, analistas del sector advierten que el retorno de la inversión se encuentra condicionado por el costo de las expensas, la demanda de la zona, la maniobrabilidad interna y la presencia de grupos electrógenos en edificios con montacargas, demostrando que, en el negocio inmobiliario porteño, hasta el derecho a estacionar se ha transformado en una barrera de clase.
