El oficialismo busca recuperar la iniciativa legislativa para neutralizar el impacto de las causas judiciales sobre la Jefatura de Gabinete y resolver las tensiones con el sector industrial.
La reunión de este viernes en Casa Rosada no es un encuentro de rutina; es un ejercicio de control de daños y reconfiguración estratégica. Ante el avance del fiscal Gerardo Pollicita sobre el patrimonio de Manuel Adorni y las complicaciones en la implementación de tratados internacionales, la «mesa chica» —con la presencia central de Santiago Caputo y Karina Milei— intenta desplazar el eje de la conversación pública desde los tribunales hacia el Congreso. Sin embargo, el camino parlamentario presenta grietas, tanto en la reforma política como en el financiamiento de sectores críticos.
La paradoja de la desregulación: El freno a la Ley de Patentes
Un dato clave que surge de este análisis es la postergación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). A pesar del compromiso asumido con Estados Unidos para finales de abril, el Gobierno ha decidido priorizar la cautela. Este freno responde a una doble pinza: por un lado, el incierto panorama externo tras los fallos judiciales en EE.UU. contra las políticas de Donald Trump; por otro, la presión de los laboratorios nacionales. Este sector ve en la ley un riesgo para su competitividad frente a competidores extranjeros, demostrando que incluso para una gestión de corte libertario, el lobby industrial local sigue siendo un factor de peso en la toma de decisiones.
Urgencia fiscal y el fantasma de la Corte Suprema
El oficialismo trabaja contra reloj para reflotar las reformas de la Ley de Financiamiento Universitario y la emergencia en Discapacidad. No se trata únicamente de una visión ideológica sobre el gasto, sino de un mecanismo de supervivencia fiscal. Tras haber sido forzado por la Justicia a cumplir con los pagos, el Gobierno prevé un revés definitivo en la Corte Suprema. La estrategia es clara: legislar un nuevo marco antes de que un fallo judicial comprometa el superávit financiero que Luis Caputo defiende en Washington.
Microgestión y contingencias: El incidente en Recoleta
Incluso en la planificación macro, la contingencia operativa marca la agenda. La rotura de una cañería de AySA en Recoleta —originada en una obra de Edenor— obligó a una intervención de emergencia esta mañana. Si bien la empresa prestataria minimizó el impacto por la existencia de tanques de reserva en la zona, el evento subraya la fragilidad de la infraestructura urbana y la necesidad de una coordinación precisa entre empresas de servicios y el Estado en momentos de alta sensibilidad social.
