El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires concluyó las obras de un dispositivo residencial intermedio destinado al alojamiento terapéutico y la rehabilitación psicosocial de menores de edad.
El sistema de salud pública porteño incorporó una nueva Casa de Camino en la zona sur de la capital, diseñada como un espacio de transición entre la internación hospitalaria y la reinserción social. El establecimiento asistirá a niños, niñas y adolescentes con problemáticas de salud mental que han recibido el alta médica pero carecen de una red de contención familiar adecuada para sostener sus tratamientos.
La infraestructura consta de un edificio de planta baja y dos pisos, construido alrededor de un patio central que provee luz y ventilación natural. En el nivel inferior se dispusieron las oficinas administrativas, las salas de atención profesional, el comedor, la cocina y los sectores recreativos con huerta, mientras que los pisos superiores albergan los dormitorios y las áreas de descanso para el personal de guardia.
El propósito central de este dispositivo es fomentar la autonomía progresiva de los residentes mediante el desarrollo de habilidades cotidianas y la articulación directa con los sistemas de educación y salud locales. Las autoridades informaron que la iniciativa forma parte de un plan integral para descentralizar la atención y ofrecer cuidados continuos en entornos controlados de cercanía.
La puesta en marcha de la residencia abre el debate técnico y social sobre los modelos de externación y la distribución de los recursos sanitarios en el tejido urbano. La gestión del centro representará un indicador clave sobre la eficacia de las políticas de salud mental comunitaria implementadas en los diferentes barrios de la Capital Federal.
