Funcionarios bonaerenses cuestionaron con dureza la medida impulsada por Jorge Macri y la calificaron de inconstitucional y discriminatoria.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires salió al cruce de la iniciativa impulsada por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al considerar que la denominada “prioridad porteña” vulnera principios constitucionales y genera desigualdad entre ciudadanos.
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, encabezó las críticas y calificó la medida como “fascista y demagógica”. Además, sostuvo que contradice artículos clave de la Constitución Nacional vinculados a la igualdad ante la ley y la libre circulación.
En su exposición, el funcionario remarcó el carácter federal de la Ciudad de Buenos Aires y señaló que gran parte de su infraestructura fue financiada con recursos de todo el país. También puso el foco en el sistema de salud, al indicar que los hospitales porteños fueron pensados para atender a pacientes de distintas jurisdicciones.
Desde el área sanitaria, el ministro Nicolás Kreplak cuestionó el impacto real de medidas similares y advirtió que generan exclusión sin beneficios significativos. En la misma línea, el ministro de Seguridad, Javier Alonso, planteó contradicciones operativas, como el hecho de que muchos trabajadores de la Ciudad residen en el conurbano.
Las críticas también incluyeron aspectos económicos, ambientales y de gestión, en un contexto de creciente tensión política entre ambas administraciones.
El cruce entre Ciudad y Provincia suma un nuevo capítulo a la disputa política, mientras crece el debate sobre el alcance y las consecuencias de la medida.
