La obra, realizada por el escultor neuquino Aldo Beroisa, mide 26 metros, pesa 70 toneladas y se convirtió en el nuevo emblema de Cutral Co. El artista trabajó durante un año junto a vecinos para concretar el homenaje al capitán de la Selección Argentina.
Una imponente estatua de Lionel Messi de 26 metros de altura y 70 toneladas fue inaugurada en Cutral Co, Neuquén, convirtiéndose en la escultura más alta del mundo dedicada al capitán de la Selección Argentina. Ubicada sobre la Ruta Nacional 22, la obra busca consolidar a la ciudad como un nuevo atractivo turístico de la Patagonia.
El monumento representa a Messi levantando la Copa del Mundo conquistada en Qatar 2022 y luce las tres estrellas sobre el pecho de la camiseta argentina. La estructura fue construida con acero petrolero en su interior y tres capas de hormigón en el exterior, un material elegido para reflejar la identidad productiva de la región.
El autor de la obra es Aldo Beroisa, escultor autodidacta nacido en Neuquén y con fuertes raíces en Cutral Co. Durante un año trabajó junto a un equipo de vecinos y colaboradores que incluso continuó las tareas hasta la madrugada del día de la inauguración para finalizar los últimos detalles.
El proyecto comenzó con una propuesta para realizar una estatua del tamaño real de Messi, pero el artista consideró que un homenaje de esas características era insuficiente y presentó una maqueta mucho más ambiciosa. La iniciativa fue aprobada por el municipio y las obras comenzaron en 2024.
La escultura posee dimensiones monumentales: solo la cabeza pesa cuatro toneladas, el brazo casi cuatro mil kilos y el torso supera las 15 toneladas, hasta alcanzar un peso total cercano a las 70 toneladas.
Durante la inauguración, Beroisa resumió el trabajo con una frase: «Generamos algo de la nada». El acto incluyó imágenes de las mejores jugadas de Messi y un repaso del camino hacia la consagración en Qatar 2022.
Cutral Co ostenta el título de Capital Provincial de los Monumentos y suma esta obra a otros grandes homenajes emplazados sobre la Ruta Nacional 22, entre ellos un Cristo de 15 metros, una reproducción de La Última Cena, un Argentinosaurus y un memorial dedicado a los caídos en Malvinas.
La historia personal del escultor también marcó su carrera. Tras sobrevivir a un grave accidente cuando tenía 19 años, Beroisa asegura que aquella experiencia inspiró varias de sus obras religiosas. Actualmente cuenta con más de 45 esculturas distribuidas en distintos puntos de la Patagonia y ya trabaja en un nuevo proyecto que homenajeará las históricas protestas de Cutral Co que dieron origen al movimiento piquetero.
