Patricia Bullrich, Argentina's security minister, during a swearing in ceremony at the National Congress in Buenos Aires, Argentina, on Wednesday, Dec. 3, 2025. Argentine President Javier Milei's popularity picked up after his party's landslide victory in midterm elections as both voter perceptions of his administration and economic expectations improved. Photographer: Anita Pouchard Serra/Bloomberg via Getty Images
En las últimas horas, la jefa de la bancada de La Libertad Avanza en la Cámara Alta sacudió el panorama político al difundir en la plataforma X una pieza audiovisual musicalizada con el emblemático tango «Se dice de mí».
El posteo, acompañado por fragmentos de la célebre composición de Tita Merello, expuso un mensaje directo hacia las controversias institucionales: «Se fijan si voy, si vengo o si fui. Se dicen muchas cosas».
La divulgación de este material se concretó bajo el trasfondo del malestar generalizado que causó su determinación legislativa de no plegarse al retiro de la postulación de la magistrada María Verónica Michelli. Marcando una distancia sustancial respecto de los dictámenes del mandatario Javier Milei, la legisladora resolvió abstenerse durante el proceso de votación orientado a estructurar el Tribunal Oral Federal Nº 3 de la localidad de La Plata.
El pasaje más provocador del contenido multimedia se despliega mediante una representación animada diseñada con inteligencia artificial. Allí se proyectan tres alternativas concretas para sortear la encrucijada del laberinto: «presidencia, vicepresidencia y jefatura de Gobierno porteño». A través de esta analogía visual, el escenario de cara al año electoral 2027 quedó formalmente expuesto y sujeto a múltiples interpretaciones.
Mientras la pista musical avanza, las secuencias exhiben a la referente en diversos entornos institucionales. Coincidiendo con la estrofa «Si charlo con Luis, con Pedro o con Juan, hablando de mí los hombres están», se la muestra en compañía de figuras destacadas de la oposición peronista, tales como José Mayans, Juliana Di Tullio y Jorge Capitanich. Posteriormente, el documento la exhibe dialogando con integrantes de su propia bancada parlamentaria, entre los que se destacan Bartolomé Abdala y Ezequiel Atauche. La filmación clausura su reproducción con el fragmento: «Se dicen muchas cosas, mas si el bulto no interesa, ¿por qué pierden la cabeza ocupándose de mí? Yo soy así», rematado con un ademán de complicidad de la propia senadora.
A pesar de las aristas lúdicas de la publicación, su difusión se produjo en sincronía con severas amonestaciones procedentes de su misma esfera partidaria. Una de las voces críticas fue la del legislador Francisco Paoltroni, quien cuestionó severamente la postura adoptada en torno a la postulación judicial de Michelli, señalando que la decisión adoptada constituye una posición ambigua debido a que omitió dar un respaldo explícito tras haber ventilado consideraciones severas previamente.
La fricción parlamentaria llegó a su cúspide cuando la referente comunicó al resto de la bancada senatorial la conversación privada mantenida con el Jefe de Estado, donde le ratificó que apelaría a su potestad de objeción de conciencia frente a la remoción del pliego judicial. En dicha fundamentación, reconoció plenamente los atributos constitucionales de la máxima autoridad ejecutiva para proponer o retirar pliegos, pero argumentó que exteriorizar sus convicciones constituye una responsabilidad ineludible como conductora política. La legisladora aseveró que su adhesión al programa de gobierno se mantiene inquebrantable, pero condicionado por los ideales sostenidos a lo largo de su carrera pública, añadiendo que su dimisión a la conducción de la bancada funcionó como un acto de corrección política ante el diferendo por los cargos judiciales.
Con el objetivo de contener las repercusiones del desacuerdo, pocas horas después se escenificó un encuentro con la secretaria general Karina Milei, cuya imagen compartida pretendió ratificar las tareas conjuntas en pos de las reformas oficiales. Esta demostración de cohesión partidaria fue refrendada por el propio presidente mediante la réplica del mensaje en sus canales de difusión digital. A pesar de los esfuerzos públicos por mitigar la controversia, las suspicacias internas persisten en el armado oficialista, mientras la senadora proyecta su figura en las opciones estructurales de cara al próximo ciclo gubernamental.
