El niño permanece internado en grave estado tras resultar herido durante una balacera contra una vivienda del oeste del Gran Buenos Aires. Los agresores escaparon y son intensamente buscados.
Un violento ataque a balazos conmocionó al oeste del Gran Buenos Aires. Un nene de 5 años permanece internado en grave estado luego de recibir un disparo en la cabeza durante una balacera contra una vivienda del barrio Vista Linda. La principal hipótesis de los investigadores apunta a un presunto ajuste de cuentas y sostiene que el menor habría sido una víctima ajena al conflicto.
El hecho ocurrió en la zona de las calles Florentino Ameghino y Vélez Sarsfield, donde dos hombres que se movilizaban en una motocicleta abrieron fuego contra el frente de una casa y escaparon rápidamente del lugar.
Uno de los proyectiles atravesó la vivienda e impactó en la cabeza del niño, que se encontraba en el interior del domicilio cuando se produjo el ataque. La situación generó un amplio despliegue de personal policial y de los servicios de emergencia.
El estado de salud del menor
Tras la balacera, el chico fue trasladado de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos Vicente López y Planes, donde los médicos constataron que presentaba una herida de arma de fuego en la zona de la nuca.
El pequeño permanece internado bajo cuidados especializados, mientras los profesionales monitorean permanentemente su evolución.
La principal hipótesis de la investigación
En las primeras actuaciones, los investigadores descartaron que el episodio estuviera vinculado a un intento de robo.
La principal línea investigativa sostiene que los atacantes buscaban agredir a alguno de los ocupantes de la vivienda en el marco de una presunta venganza, aunque fue el menor quien terminó recibiendo el impacto del disparo.
Buscan identificar a los responsables
La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 10, donde fue caratulada provisoriamente como «Abuso de arma y lesiones».
Mientras tanto, continúan las tareas para identificar y localizar a los dos motoqueros que participaron del ataque.
En la investigación intervienen efectivos de la Estación de Policía local, personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) y especialistas del área de Inteligencia Criminal.
Además, se analizan distintas pruebas para reconstruir el recorrido realizado por los agresores antes y después de la balacera y establecer el móvil del hecho.
Hasta el momento no hay detenidos y los sospechosos permanecen prófugos. La Justicia intenta confirmar si el ataque estuvo dirigido contra alguno de los habitantes de la vivienda y determinar las circunstancias que derivaron en que el niño resultara gravemente herido.
