La nueva escalada militar en Medio Oriente volvió a poner en alerta a los mercados internacionales. El Brent se acercó a los 79 dólares por barril y el WTI superó los 74 dólares, mientras las bolsas asiáticas operaron con fuertes pérdidas.
El precio internacional del petróleo registró una fuerte suba este lunes luego de la reanudación de los ataques entre Estados Unidos e Irán, una escalada que incrementó la preocupación mundial por el abastecimiento de crudo y el posible cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte energético.
El Brent, referencia para Europa, avanzó cerca de un 4% y se ubicó alrededor de los 79 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), indicador utilizado en Estados Unidos, también subió aproximadamente un 4% y superó los 74 dólares.
En el mercado de futuros de Londres, el Brent para entrega en septiembre llegó a negociarse a 79,21 dólares por barril, con una suba del 4,21%, luego de haber cerrado el viernes en 76,01 dólares.
Nueva ofensiva militar y temor por el suministro energético
El movimiento alcista del petróleo se produjo después de que el Comando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM) confirmara una nueva ofensiva contra Irán, con el objetivo de reducir la capacidad del país persa para atacar embarcaciones comerciales que atraviesan el estrecho de Ormuz.
La respuesta iraní profundizó la crisis. La Guardia Revolucionaria anunció ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Jordania y Bahréin, lo que aumentó la incertidumbre sobre una posible expansión del conflicto en Medio Oriente.
Según informó CENTCOM, la operación fue ordenada por el presidente estadounidense Donald Trump como represalia por el ataque previo contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre que navegaba por la zona y terminó incendiado.
El objetivo declarado por Washington fue garantizar la continuidad de la navegación comercial en una vía estratégica para el traslado mundial de petróleo.
Trump confirmó el fin del alto el fuego
En declaraciones a la cadena NBC, Trump aseguró que el tránsito marítimo continúa pese a las amenazas iraníes de cerrar el estrecho de Ormuz.
“Anoche los bombardeamos a más no poder”, afirmó el mandatario estadounidense, quien además evitó brindar detalles sobre las negociaciones destinadas a alcanzar un nuevo acuerdo y restablecer una tregua.
La nueva escalada ocurrió pocas semanas después de que los mercados reaccionaran positivamente ante un principio de acuerdo entre Washington y Teherán, que había llevado al Brent a su valor más bajo en tres meses: 70,38 dólares por barril el pasado 2 de julio.
Sin embargo, ese escenario cambió durante el fin de semana. Trump confirmó a través de su red Truth Social el final del alto el fuego alcanzado previamente, aunque aseguró que Estados Unidos mantendría abiertos los canales diplomáticos.
Irán amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz
Antes de la ofensiva estadounidense, Irán había anunciado el cierre del estrecho de Ormuz “hasta nuevo aviso” y advirtió que respondería ante cualquier intento extranjero de habilitar una ruta alternativa considerada ilegal por Teherán.
La posibilidad de una interrupción del tráfico marítimo generó preocupación debido a la importancia de esa vía para el comercio mundial de energía.
La tensión también impactó en los mercados financieros. Antes de la apertura de Wall Street, los futuros estadounidenses operaron en baja: el S&P 500 retrocedió 0,4%, el Dow Jones cayó 0,3% y el Nasdaq perdió 1%.
Las bolsas asiáticas cerraron con pérdidas
En Asia, los principales mercados finalizaron la jornada con mayoría de números negativos.
El índice Nikkei 225 de Tokio cayó 1,1% hasta los 67.786,86 puntos, mientras que el Kospi de Corea del Sur sufrió una de las mayores bajas y perdió 5,6%, cerrando en 7.060,69 puntos.
Entre las empresas más afectadas se encontraron los fabricantes tecnológicos surcoreanos. SK Hynix retrocedió 10,6%, mientras que Samsung Electronics cayó 6,7%.
En otros mercados de la región, el Hang Seng de Hong Kong registró una leve suba del 0,1%, mientras que el índice compuesto de Shanghái bajó 1,2%. En Australia, el S&P/ASX 200 descendió 0,3%.
La incertidumbre sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán mantiene en alerta a los inversores, con especial atención puesta en la evolución del estrecho de Ormuz y su impacto sobre el mercado energético global.
