En menos de 48 horas, la justicia porteña sentenció a cuatro acusados de explotar chicos. Operativos internacionales y captadores de menores que contactaban víctimas de 11 años por redes.
La Ciudad de Buenos Aires fue el epicentro de un golpe letal contra las mafias que comercian con la inocencia de nuestros hijos. Gracias al megaoperativo internacional “Aliados por la Infancia VI”, la fiscal Daniela Dupuy logró desmantelar una red de perversión que funcionaba a plena luz del día en nuestros barrios, logrando condenas en tiempo récord para sujetos que ya reconocieron sus crímenes.
Lo que se encontró en los allanamientos es para que a cualquier vecino se le revuelva el estómago. Uno de los condenados distribuía cientos de archivos de abusos a través de circuitos globales, mientras que otro se dedicaba a la caza directa: contactaba a nenes de apenas 11 y 12 años para pedirles fotos íntimas y enviarles contenido sexual. Es el peligro real que se mete en las casas a través del celular.
La respuesta judicial fue inusualmente rápida para lo que estamos acostumbrados en Argentina. En solo dos días, cuatro de los imputados ya tienen sentencia firme mediante juicios abreviados, mientras otros dos esperan tras las rejas la prisión preventiva. No hubo lugar para las vueltas legales; el peso de las pruebas secuestradas fue demoledor.
El despliegue no fue solo porteño, sino que incluyó 270 allanamientos en 17 provincias y 15 países. El saldo total es de 84 detenidos, pero el foco está puesto en la vulnerabilidad de las plataformas digitales que estos delincuentes usan para captar víctimas. Se identificaron dos víctimas directas en la Ciudad, pero la sospecha de que hay muchos más casos activos tiene a los investigadores en alerta máxima.
Este golpe demuestra que, cuando hay voluntad y cooperación internacional, se puede actuar antes de que sea tarde. Sin embargo, la indignación ciudadana crece ante la facilidad con la que estos sujetos acceden a los menores. El debate está servido: ¿las condenas de juicio abreviado son suficientes para este tipo de monstruosidad o se necesita mano dura ejemplar?
La red ha sido golpeada, pero la vigilancia en las casas debe ser total. Mientras los peritos analizan terabytes de material secuestrado, la Ciudad intenta digerir la noticia de que los captadores estaban mucho más cerca de lo que todos pensábamos.
