Autoridades estadounidenses anunciaron nuevas acciones para desarticular al Cártel Jalisco Nueva Generación. La DEA aseguró que la ofensiva también alcanzará a funcionarios vinculados con la organización criminal y anticipó nuevas acusaciones, extradiciones y capturas.
El Gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo paquete de medidas contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en el marco de una estrategia destinada a debilitar una de las organizaciones criminales más poderosas de México.
Durante una conferencia de prensa, el fiscal interino de Estados Unidos, Todd Blanche, sostuvo que las acciones representan una nueva etapa en la lucha contra los cárteles del narcotráfico, a los que responsabilizó por el ingreso de drogas ilegales al país y por miles de muertes relacionadas con el consumo de sustancias como fentanilo, cocaína y metanfetaminas.
Según explicó el funcionario, el CJNG utiliza el miedo, la violencia y la intimidación para mantener el control de sus operaciones, motivo por el cual el Departamento de Justicia continuará avanzando con investigaciones y procesos judiciales contra sus integrantes.
Por su parte, el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, afirmó que el CJNG se transformó en una de las organizaciones criminales más peligrosas del mundo desde su surgimiento hace dos décadas.
El funcionario aseguró que las investigaciones realizadas por la agencia también permitieron detectar presuntos vínculos de corrupción con funcionarios mexicanos que habrían facilitado actividades ilícitas como el lavado de dinero, el narcotráfico y otros delitos asociados a la organización.
Cole sostuvo que las acciones del cártel provocaron la muerte de miles de ciudadanos estadounidenses a través de la producción y distribución de fentanilo, al que calificó como un «arma de destrucción masiva».
En ese contexto, remarcó que la DEA continuará avanzando de manera agresiva contra los integrantes del CJNG y contra quienes colaboren con la organización, independientemente del cargo o la posición que ocupen.
«Esto es apenas el comienzo», afirmó el titular de la DEA, al asegurar que el Gobierno de Donald Trump utilizará todas las herramientas disponibles para perseguir a los responsables del narcotráfico y proteger a la población estadounidense.
Las autoridades informaron que las investigaciones ya derivaron en más de 100 acusaciones contra líderes y miembros del CJNG, además de recompensas que superan los 100 millones de dólares y un trabajo coordinado con organismos internacionales para concretar arrestos, extradiciones y juzgamientos en territorio estadounidense.
Cole recordó que este año fue abatido el histórico líder del cártel, conocido como «El Mencho», aunque advirtió que la organización mantuvo su capacidad operativa. En ese sentido, señaló que el nuevo principal objetivo de la DEA es Juan Carlos Valencia González, identificado como hijastro del antiguo jefe de la organización.
Además, lanzó una advertencia dirigida tanto a narcotraficantes como a funcionarios que colaboren con estas estructuras criminales.
«Si obtiene ganancias del sufrimiento de otras personas o utiliza su poder político para proteger estas actividades, la DEA irá por usted», expresó, al mencionar también a presuntos integrantes del CJNG como «El Jardinero», Hugo Méndez Gaitán («El Sapo») y Julio Montejo Pinzón («El Tarjetas»), a quienes vinculó con distintas investigaciones.
En la conferencia también participó el director del FBI, Kash Patel, quien sostuvo que el narcotráfico representa una amenaza global que excede el tráfico de drogas, y destacó la cooperación internacional para limitar el ingreso de precursores químicos destinados a la fabricación de fentanilo.
Patel anunció además la incorporación de tres personas a la lista de los más buscados por el FBI, no por delitos vinculados al narcotráfico, sino por un presunto fraude relacionado con tiempos compartidos que, según las autoridades estadounidenses, mantiene vínculos con el CJNG.
